I. Bibliografía comentada de la tribu
de Rubén.
A. Rubén es hijo de Israel.
Rubén es el primer hijo de Jacob y Lea, nace en el año 376. Porque
Jacob había servido a Labán 7 años por Raquel. Labán lo engañó y le da a Lea.
Cuando Jacob se despierta y ve la mañana, es Lea. Jacob le reclama a Labán y él
le dijo que la costumbre es dar la primera hija en casamiento, no la segunda, y
Lea es la primera.
Pero Jacob amaba a Raquel y sirvió 7 años más a Labán por Raquel.
Después de casarse Jacob con Raquel, era menospreciada Lea por Jacob. Dios en
su justicia le da a Lea un hijo después de 14 años. Lea su madre le coloca
Rubén porque Jehová miró su aflicción. Pensó Lea su marido Jacob la amaría por
su hijo.
Rubén significa: He aquí un hijo, la visión del hijo. Gén 29:32. Su
padre Jacob le quita el derecho a Rubén de ser el primogénito, porque se acostó
con su concubina Billa. Moisés le bendice diciendo viva Rubén, no muera y no
sean pocos sus varones.
En tiempo de la siega de los trigos, Rubén halló mandrágoras en el
campo, y las trajo a su madre Lea. Y le dijo Raquel a Lea: Te ruego que me des
de las mandrágoras de tu hijo. Raquel le cambia a Lea las mandrágoras por
dormir con Jacob. Las mandrágoras eran en su tiempo una planta de la
productividad y Raquel era estéril. Gén 30:14.
Al tiempo cuando moraba Israel en tierra más allá de Migdal-Edar.
Rubén durmió con Bilha una de las 2 concubinas de Jacob. Jacob lo supo. Por
esta causa, aunque fue el primero, le quita el derecho de ser el primero.
Porque no respetó el lecho de su padre y se acostó con su concubina sin medir
consecuencias. Gén 35:22, 49:3-4.
Por otra parte, Rubén libró a José para hacerlo volver a su padre de
manos de sus hermanos que querían matarlo. Diciéndoles: no lo matemos, no
derramen sangre, échemelos en esta cisterna que está en el desierto, y no
pongan la mano en él. Gén 37:21-22.
Después Rubén volvió a la cisterna, no halló a José dentro, y rasgó
sus vestidos. Porque no sabía que ellos lo habían vendido. Sus hermanos le
hicieron creer a Jacob, se lo devoró una fiera, porque mancharon la túnica de
colores de José con sangre de un cabrito que degollaron, y la traen a Jacob.
Gén 37:29-32, 42:22.
Luego cuando José fue gobernador de Egipto. Y José le pide que le
traigan a Benjamín, para poder venderle comida. Rubén les dijo a sus hermanos:
¿No les hablé de que no pequén contra el joven, y no escucharon? ahora se nos
demanda su sangre. Rubén habló con su padre, le permitió llevar a Benjamín,
donde José. Si no le devuelven a Benjamín, que hiciera morir a sus dos hijos,
después de ir a Egipto por comida y Jacob no quiso enviarlo en ese momento.
1. La tribu de Rubén en Egipto.
Después todos los hijos de Israel vinieron a vivir a Egipto. Los hijos
de Rubén cuando entraron a Egipto fueron: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi. Gén
46:9, Ex 6:14.
2. La tribu de Rubén en el desierto.
Después de salir de Egipto, en el desierto se prepararon para la
guerra, el varón de la tribu de Rubén seleccionado, para estar con Moisés y
Aarón, fue Elisur hijo de Sedeur. Num 1:5.
También al hacer el censo de los hijos de Rubén, primogénito de
Israel, por su descendencia, por sus familias, según las casas de sus padres,
conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los varones de veinte
años arriba, todos los que podían salir a la guerra fueron de la tribu de
Rubén: cuarenta y seis mil quinientos.
Núm 1:20-21.
La posición de la bandera del campamento de Rubén en el Tabernáculo
estuvo al sur, por sus ejércitos. Y el jefe de los hijos de Rubén, fue Elisur
hijo de Sedeur. Núm 2:10.
Todos los contados en el campamento de Rubén, ciento cincuenta y un
mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejércitos, marcharon de segundo. Núm 2:16.
El cuarto día, cuando se erigió el Tabernáculo, ofreció en él, Elisur hijo de
Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén. Núm 7:30.
3. La tribu de Rubén en Canaán.
Cuando Jehová envió a Moisés que reconocieran la tierra de Canaán. Y
enviará un varón de cada tribu, el de Rubén enviado fue Samúa hijo de Zacur.
Núm 13:4.
En este tiempo se levantaron contra Moisés y Aarón para no subir a la
tierra de Canaán. Ninguno de ellos quería que Moisés fuera su jefe, y a ellos
se les unieron doscientos cincuenta jefes israelitas que eran consejeros de la
gente y muy respetados por todos. Y también entre ellos estaba la tribu de
Rubén, Datan y Abiram, los hijos de Eliab. On hijo de Pelet. Núm 16:1.
Después que la tierra tragó a todos los que se oponían a Moisés,
Jehová envió hacer un censo de 20 años en delante de todos los que podían salir
a la guerra de la congregación de Israel.
Entre ellos los hijos de Rubén, los rubenitas, primogénito de Israel:
Enoc, la familia de los enoquitas. Falú, la familia de los faluitas. Hezrón, la
familia de los hezronitas. Carmi, la familia de los carmitas. Fueron contados
de ellos cuarenta y tres mil setecientos treinta. Núm 26:5-7.
Pero de los hijos de Falú: Eliab. Y de los hijos de Eliab: Nemuel,
Datán y Abiram. De estos Datán y Abiram fueron los del consejo de la
congregación, que se rebelaron contra Moisés y Aarón, por ende, contra Jehová,
con el grupo de Coré. La tierra abrió su boca, los tragó a ellos y a Coré.
Aquel grupo de doscientos cincuenta varones, murieron consumidos por fuego,
para servir de escarmiento. Núm 26:8-10.
En esta situación de oposición de sus padres de no ir a Canaán. Rubén
y Gad se establecen al oriente del Jordán. Los hijos de Rubén y los hijos de
Gad tenían una muchedumbre de ganado. Ellos vieron la tierra de Jazer y de
Galaad, y les pareció el país lugar de ganado.
En este sentido los hijos de Gad y los hijos de Rubén fueron, a hablar
con Moisés, al igual con el sacerdote Eleazar, y a los príncipes de la
congregación, que dejaran sus hijos, sus mujeres y ganados en la tierra de
Galaad. Mientras ellos irían a la guerra, pero luego regresaron.
En esto Moisés respondió a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén:
¿Irán sus hermanos a la guerra, y ustedes se quedan aquí? Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén
pasan con nosotros el Jordán, armados todos para la guerra delante de Jehová,
luego que el país sea sojuzgado delante de nosotros, les daré en posesión la
tierra de Galaad.
En ese momento, los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron:
Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos. De esta forma Moisés dio a los
hijos de Gad, a los hijos de Rubén, a la media tribu de Manasés hijo de José.
El reino de Sehón rey amorreo, el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus
ciudades y sus territorios, las ciudades del país alrededor.
Luego, hicieron posesión de su heredad los hijos de Gad, los hijos de
Rubén, la media tribu de Manasés hijo de José. Y los hijos de Rubén edificaron
Hesbón, Eleale, Quiriataim.
Estas dos tribus y media, Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se
ubican al oriente del Jordán frente a Jericó, al oriente, al nacimiento del
sol. Num 32.1-42, 34:14. Y el Jordán fue el límite del territorio de los hijos
de Rubén. Jos 13:23.
Después de Jehová haber dado reposo a los Israelitas, como lo había
prometido. Josué llamó a los rubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de
Manasés. Para ordenarles volver a las tierras, de sus posesiones, que Moisés
siervo de Jehová le dio al otro lado del Jordán.
También Josué felicita a los rubenitas, a los gaditas, y a la media
tribu de Manasés, por haber guardado todo lo que Moisés siervo de Jehová les
mandó y por haberlo obedecido a él en lo que él les ha mandado. Sino que han
cuidado de guardar los mandamientos de Jehová nuestro Dios. Y porque no dejaron
a sus hermanos en este largo tiempo hasta el día de hoy.
Solamente Josué les indica que con diligencia cuiden de cumplir el
mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová les ordenó. Amén a Jehová
nuestro Dios, y andén en todos sus caminos. Guarden sus mandamientos, y síganlo
a él. Sírvanle con todo su corazón y con toda alma.
Bendiciéndolos Josué, y solicitando compartan todo lo adquirido en
Canaán, Josué los despidió. Así los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media
tribu de Manasés, se separaron de los hijos de Israel, para ir a la tierra de
Galaad, a sus posesiones, conforme al mandato de Jehová por medio de Moisés.
Jos 22:1-9.
4. La tribu de Rubén en los Jueces.
Cuando se fueron los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu
de Manasés, llegando a los límites del Jordán que está en la tierra de Canaán,
edificaron en ese lugar, junto al Jordán, un altar de gran apariencia. Jos
22:10.
Pero cuando los hijos de Israel se enteraron, se juntó toda la
congregación de los hijos de Israel en Silo, para ir a pelear contra los hijos
de Rubén, los hijos de Gad, la media tribu de Manasés en tierra de Galaad.
Entonces ellos enviaron a los cabezas de millares de toda la
congregación de Jehová y al sacerdote Finees. Para hablar con ellos, porque
creían ellos se habían rebelado contra Dios, les pidieron explicación de la
transgresión y la prevaricación contra Dios de Israel, para apartarse de
Jehová, edificando altar para ser rebeldes contra Jehová. Jos 22:11-16.
Les reprochaban ¿No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no
estamos aún limpios hasta este día, por la cual hubo muchos muertos en la
congregación de Jehová? Entonces no sea que en el mañana nos juzgue otra vez
él, a toda la congregación de Israel.
Por esto le insisten, no se rebelen contra Jehová, ni contra nosotros,
edificando otro altar, además del altar de Jehová nuestro Dios.
Por otra parte, le hicieron saber que tomarán posesión entre ellos. Si
les parece que la tierra poseída por ellos de Galaad es inmunda. Pásense a la
tierra que nos hizo poseer Jehová, en la cual está el tabernáculo de Jehová.
Entonces ellos les explicaron a los cabezas de los
millares y al sacerdote Finees. Que no prevarican contra Dios. Si han edificado
un altar, no es para holocausto, ni para sacrificio. Sino para testimonio entre
nosotros y ustedes en los límites del Jordán.
De igual forma para testimonio de los que vengan después
de nosotros. Y puedan hacer el servicio a Jehová delante de él, con nuestros
holocaustos, con nuestros sacrificios y con nuestras ofrendas de paz. Y no
digan mañana sus hijos a los nuestros: Ustedes no tienen parte en Jehová.
Por esta razón nosotros, nos propusimos hacer este altar.
Porque pensamos tal vez digan de nosotros a nuestras generaciones en lo por
venir, no tenemos parte en Jehová. Y entonces responderemos: Mirad el símil del
altar de Jehová, el cual hicieron nuestros padres, no para holocaustos o
sacrificios, sino para que fuese testimonio entre nosotros y ustedes.
Por esto no piensen ustedes nunca tal cosa que nosotros
nos hayamos rebelado contra Jehová, ó que nos apartemos hoy de seguir a Jehová, edificando altar para holocaustos,
para ofrenda o para sacrificio, además del altar de Jehová nuestro Dios, que
está delante de su tabernáculo.
Por su parte pareció el asunto bien a los hijos de Israel,
y bendijeron a Dios los hijos de Israel; y no hablaron más de ir contra ellos
en guerra, para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubén, los
hijos de Gad y media de Manases.
En esta razón los hijos de Rubén y los hijos de Gad
pusieron por nombre al altar Ed; como testimonio entre nosotros que Jehová es
Dios. Jos 22:17-34.
También Débora con Barac, cuando derrotó a Jabín rey de Canaán, y compone su canto los recuerda
diciendo: Entre las familias de Rubén hubo grandes resoluciones del
corazón. ¿Por qué te quedaste entre los
rediles, para oír los balidos de los rebaños? Entre las familias de Rubén. Hubo
grandes propósitos del corazón. Jue 5:
15-16.
5. La tribu de Rubén en los reyes.
En tiempos del rey David. Adina hijo de Siza rubenitas,
príncipe de los rubenitas, y con 30 más. Fueron valientes del ejército de
David.
En este sentido fueron hombres de guerra. Los del otro
lado del Jordán, de los rubenitas y gaditas y de la media tribu de Manasés,
ciento veinte mil con toda clase de armas de guerra. Todos estos hombres de
guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para
poner a David por rey sobre todo Israel. 1 Cr 12:37-38.
En el año cuarenta del reinado de David se registraron,
y fueron hallados entre ellos hombres fuertes y vigorosos en Jazer de Galaad. Y
sus hermanos, hombres valientes, eran dos mil setecientos, jefes de familias,
los cuales el rey David constituyó sobre los rubenitas, los gaditas y la media
tribu de Manasés, para todas las cosas de Dios y los negocios del rey. 1 Cr
26:31-32.
En el tiempo cuando reino Jehú al fin de su reinado, no
cuidó de andar en la ley de Jehová Dios de Israel. En aquellos días comenzó
Jehová a cercenar el territorio de Israel. Y los derrotó Hazael rey de Siria
por todas las fronteras. Desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra
de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo
de Arnón, hasta Galaad y Basán. 2 Re 10:31-33.
Años después en reinado de Peka, el rey de Asiria
Tiglat-pileser, tomó varias ciudades entre ellas Galaad, y llevó cautivo a los
principales de Israel. Y fueron transportados a Asiria, estaba entre ellos
Beera príncipe de los rubenitas, siendo transportados totalmente a toda Israel
en el reinado de Oseas. 1 Cr 5:6, 2 Re
15:29.
6. La tribu de Rubén después del cautiverio.
El profeta Ezequiel escribe posiblemente las medidas del
templo de Jerusalén y las puertas después del cautiverio. Y la nueva ubicación
de las tribus: Las puertas de la ciudad serán según los nombres de las tribus
de Israel: tres puertas al norte: una es la puerta de Rubén. Al occidente hay
tres puertas: una es la de Gad. Su ubicación de Rubén es: junto al límite de
Efraín, desde el lado del oriente hasta el otro lado del mar otra. Eze 48:6,
31, 34.
7. La tribu de Rubén en el regreso del Mesías.
Por último, dentro del remanente de la tribu de Rubén,
en la venida en gloria del Mesías, habrá doce mil sellados. De la tribu de Gad,
doce mil sellados. De la tribu de Manases, doce mil sellados. Apo 7:5-6.

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