A. El nacimiento y vida de Judá.
Judá es el cuarto hijo de Jacob con Lea y nieto
de Isaac, bisnieto de Abrahán. Lea lo llamó Judá, que significa: Esta vez
alabaré a Jehová. Gén 29:35.
Judá junto a sus hermanos, conspiró para matar a
José su hermano por envidia y encubrir su muerte. Pero cuando estaban en el
hecho Judá intervino por José diciéndoles a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en
que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Por otra parte, Judá les sugiere a sus hermanos,
vender a José su hermano a los ismaelitas, refiriendo que no sean comprables de
su muerte, porque él es su hermano, su propia carne, y ellos estuvieron de
acuerdo.
Cuando pasaron los mercaderes, sacaron ellos a
José de la cisterna, y lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de
plata. Los ismaelitas llevaron a José a Egipto. Gén 37:25-28, 39:1.
1. La tribu de Judá en Canaán.
Después de lo sucedido Judá se apartó de sus
hermanos y se fue a un varón adulamita que se llamaba Hira. Judá vio allí a la hija de un hombre cananeo,
llamado Súa, se unió a ella y tuvo hijos.
Al pasar el tiempo cuando eran grandes los hijos
de Judá, busco mujer para su hijo primogénito Er. La mujer sé que le dio se
llamaba Tamar. Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová.
Por esta causa Jehová le quitó la vida. Gén 38:1-7.
Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu
hermano, y desposarse con ella, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán
sabiendo que su descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se
llegaba a la mujer viuda de su hermano, vertía en tierra, por no dar
descendencia a su hermano.
Esta situación desagradó a los ojos de Jehová. Y
Onán también Jehová le quitó la vida. Y Judá dijo a Tamar su nuera: Quédate
viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela, mi hijo. Porque dijo: No sea
que muera él también como sus hermanos. Y se fue a Tamar, y estuvo en casa de
su padre. Gén 38:8-11.
Pasó mucho tiempo, y murió la hija de Súa, mujer
de Judá. Después Judá se consoló, y subió a los trasquiladores de sus ovejas a
Timnat, él y su amigo Hira el adulamita. Tamar viendo que no se le daba Sela el
último hijo de Judá, procuro descendencia del mismo Judá.
En aquellos días cuando Judá subía, Tamar se puso
junto al camino, pero se cambió sus vestidos de viudez, se arregló y se puso un
velo. Al pasar Judá la vio, y la tuvo por ramera, porque ella estaba con su
rostro cubierto.
Entonces Judá le dio la prenda que Tamar le pidió
para poder estar con ella. Su sello, su cordón, y su báculo que tenía en su
mano. Judá y Tamar estuvieron juntos ese único día, y ella concibió. Gén
38:12-23.
Después de tres meses avisaron a Judá que Tamar,
su nuera, estaba embarazada por sus fornicaciones. Por esta causa mandó a Judá
a sacar a Tamar, y quemarla. Pero Tamar atestigua por ella, enseñando las
prendas de Judá, de quien es su hijo.
Judá reconoció las prendas, y dijo: más justa es
ella que yo, porque no le di a mi hijo Sela.
Al tiempo de que Tamar dio a luz, tuvo gemelos. Cuando daba a luz, uno
sacó la mano, la partera indicando cual era primera, le ató a su mano un hilo
de grana. Pero él metió la mano, y abriéndose una brecha, salió su hermano.
Llamando su nombre Fares. Después salió el otro, y llamó su nombre Zara. Gén
38:24-30.
2. La tribu de Judá en Egipto.
Al transcurrir el tiempo hubo hambre en la
tierra. Y los hijos de Israel cuando José fue gobernador, fueron a comprar
comida a Egipto. Pero José supo que eran sus hermanos, más ellos no. José
apresó a Simón, hasta que los demás hermanos comprobaran, era cierto que tenían
otro hermano.
Entre tanto Israel no deja ir a Benjamín con sus
hermanos, porque piensa va a ser privado de ver a otro de sus hijos. Pero Judá
explica a su padre, aquel varón nos protestó, asegurándonos que no veremos su
cara, si no le traemos a su hermano con nuestro.
Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al
joven conmigo, nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos, si no morimos,
tú, nosotros, y nuestros niños. Aceptando Israel lo propuesto por Judá.
Luego Judá fue con sus hermanos a Egipto. Pero
José para que también trajeran a su padre, hizo pensar a sus hermanos, que
Benjamín había robado su copa de plata, enviándola a colocar en la bolsa de
Benjamín.
Luego cuando salieron de casa de José, él envió a
su mayordomo a decirles que le habían robado. Ellos al buscar en sus bolsos
encontraron la copa en la bolsa de Benjamín. Regresando a la casa de José, se
postraron delante de él en tierra.
Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué
hablamos, o con qué nos justificamos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos.
Nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquel en cuyo poder fue
hallada la copa.
José contestó, no haré así, sino el varón a quien
se halló la copa, él será mi siervo. Ustedes pueden irse en paz a su padre.
Entonces Judá se acercó a José intercediendo por su hermano, señor mío, te
ruego, permíteme hablar, una palabra con tu siervo en oídos de mi señor, y no
se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.
José le permitió hablar a Judá, y le dio toda la
explicación porque no podía dejar a Benjamín, porque su padre moriría, también
como el siervo suyo, salió por fiador del joven de padre, diciendo: Si no te lo
vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre.
En esta le rogó, quedarse él, el siervo suyo, en
lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.
Explicando nuevamente ¿cómo volverá a ver a su padre sin el joven? No podrá,
por no ver el mal a sobrevenir a su padre. Gén 44:1-34.
Entonces José les descubrió que él era José; Yo
soy José su hermano, el que vendieron para Egipto. Y envió José a buscar a
Jacob su padre. Jacob envía Judá delante de él, a José, para que José viniera a
verlo en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén. Gén 45:4, 46:28.
3. La tribu de Judá habita en Egipto.
Los hijos de Judá fueron: Er, Onán, Sela, Fares y
Zara; más Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Sela, Fares y Zara
entraron con Judá a Egipto. Fueron las familias de Judá: de Sela, los selaítas;
de Fares, de los faresitas; de Zera, de los zeraítas. Y los hijos de Fares
fueron Hezrón y Hamul. De Hezrón, la familia de los hezronitas; de Hamul, la
familia de los hamulitas. Gén 46:12, Num 26:20-21.
4. La tribu de Judá es bendecida por Jacob en Egipto.
A Judá, lo alabarán sus hermanos.
La mano de Judá en la cerviz de sus enemigos. Los hijos de su padre se
inclinarán a Judá. Judá es como un
cachorro de león. Después de encontrar la presa subiste, hijo mío.
Y se encorvó, se echó como león.
Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá. Ni
el legislador de entre sus pies. Hasta que venga Siloh. Y a él se congregaron
los pueblos. Gén 49:6-12.
5. La tribu de Judá en el desierto.
En el desierto Dios envía hacer el tabernáculo de
reunión a Moisés. Escoge a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de
Judá. Y lo lleno del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en
ciencia y en todo arte. Para hacer todo lo relacionado a la obra del
tabernáculo. Y Bezaleel hijo de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que
Jehová mandó a Moisés. Ex 38:22, 31:2-11.
En el segundo año de su salida de la tierra de
Egipto, Jehová envía a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de
reunión. A hacer el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por
sus descendencias. Núm 1:1-2.
En el desierto el que ofreció su ofrenda en el
tabernáculo, el primer día fue Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.
Cuando se trasladaban el tabernáculo de un lugar a otro, la bandera del
campamento de los hijos de Judá, comenzaba a marchar primero, por sus
ejércitos. Naasón hijo de Aminadab era el jefe de la tribu de Judá y estaba
sobre su cuerpo de ejército. Núm 7:12, 10:14.
Jehová habló a Moisés, para enviar hombres a
reconocer la tierra de Canaán, la cual Dios les daba a los hijos de Israel.
Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová. A
los príncipes de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, envió Moisés a Caleb
hijo de Jefone. Núm 13:3-6, 34:19.
También índico Jehová cuando hayas pasado el
Jordán, sobre el monte Gerizim. Para bendecir al pueblo estarán: Simeón, Leví,
Judá, Isacar, José y Benjamín. Deu 27:12.
Moisés profirió una bendición para Judá. Oye, oh,
Jehová, la voz de Judá. Y llévalo a su pueblo. Sus manos le basten. Y tú seas
su ayuda contra sus enemigos. Deu 33:7.
6. La tribu de Judá en Canaán después del desierto.
Los hijos de Israel cometieron una prevaricación
en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera,
de la tribu de Judá, tomó del anatema. Y
la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel. Jos 7:1-26.
Caleb de los hijos de Judá recibió a Hebrón en
Cades-Barnea, como Jehová había dicho. Josué bendijo a Caleb, hijo de Jefone, y
le dio a Hebrón como su asignación de tierra. La asignación de tierra para los
clanes de la tribu de Judá se extendía hacia el sur hasta la frontera con Edom
y llegaba al desierto de Zin. Jos 14:6-15, Jos 15:1.
7. La tribu de Judá en la consignación de la tierra de
Canaán.
El territorio de acuerdo con el número de sus
familias, designado a la tribu de los hijos de Judá llegaba hasta la frontera
con Edom, y como extremo meridional tenía el desierto de Zin al sur.
Limitaba por el lado sur desde la costa del Mar
Salado, desde la bahía que mira hacia el sur. Y salía hacia el sur por la
subida de Acrabim, pasando hasta Zin. Y subiendo por el sur hasta Cades-Barnea,
pasaba a Hezrón, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca.
De allí pasaba a Asmón, y salía al arroyo de
Egipto. El límite oriental es el Mar Salado hasta la desembocadura del Jordán.
Y el límite del lado del norte, desde la bahía del mar en la desembocadura del
Jordán; sube este límite por Bet-hogla, y pasa al norte de Bet-arabá, y de aquí
sube a la piedra de Bohán hijo de Rubén.
Luego sube a Debir desde el valle de Acor; y al
norte mira sobre Gilgal, que está enfrente de la subida de Adumín, que está al
sur del arroyo. Pasa hasta las aguas de En-semes, y sale a la fuente de Rogel.
Y sube este límite por el valle del hijo de Hinom
al lado sur del jebuseo, que es Jerusalén. Luego sube por la cumbre del monte
que está enfrente del valle de Hinom hacia el occidente, el cual está al
extremo del valle de Refaim, por el lado del norte.
Y rodea este límite desde la cumbre del monte
hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a las ciudades del monte de
Efrón, rodeando luego a Baala, que es Quiriat-jearim.
Después gira este límite desde Baala hacia el
occidente al monte de Seir. Pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, el
cual es Quesalón, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna.
Sale luego al lado de Ecrón hacia el norte; y
rodea a Sicrón. Pasa por el monte de Baala, sale a Jabneel y termina en el mar.
El límite del occidente es el Mar Grande. Jos 15:4-12.
Mas a Caleb hijo de Jefone Josué dio su parte
entre los hijos de Judá. Conforme al mandamiento de Jehová a Josué. La ciudad
de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. Caleb echó de allí a los tres
hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac. Jos 15:13-14.
De aquí subió contra los que moraban en Debir. Y
el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. Y dijo Caleb: Al que atacare a
Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. Y la tomó
Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por
mujer.
Fueron adjudicadas la tribu de los hijos de Judá
en todas sus ciudades. Pero los hijos de Judá no pudieron arrojar al jebuseo. Y
vivieron en Jerusalén con los hijos de Judá, los jebuseos habitantes de
Jerusalén. Jos 15:1-63.
Por otra parte, de la suerte de los hijos de Judá
fue sacada la heredad de los hijos de Simeón, por cuanto la parte de los hijos
de Judá era excesiva para ellos. Los hijos de Simeón tuvieron su heredad en
medio de la de Judá. Jos 19:9.
Giraba el límite hacia el occidente a
Aznot-tabor, de allí pasaba a Hucoc, llegaba hasta Zabulón al sur, al occidente
confinaba con Aser, y con Judá por el Jordán hacia donde nace el sol. Jos
19:34.
En aquel tiempo, señalaron a Cedes en Galilea, en
el monte de Neftalí, Siquem en el monte de Efraín, y Quiriat-arba-Hebrón, en el
monte de Judá. Jos 20:7
La suerte cayó sobre las familias de los
coatitas; y los hijos de Aarón el sacerdote, que eran de los levitas, obtuvo
por suerte de la tribu de Judá, de la tribu de Simeón y de la tribu de
Benjamín, trece ciudades. Jos 21:4.
B. La tribu de Judá en época de los jueces.
Aconteció después de la muerte de Josué, los
hijos de Israel consultaron a Jehová, para ver ¿Quién de ellos subirá primero a
pelear contra los cananeos? Y Jehová respondió: Judá subirá; porque yo he
entregado la tierra en sus manos.
Judá invitó a Simeón su hermano al territorio
adjudicado a él, para pelear contra el cananeo, y luego él también iría, con él
al suyo. Y Simeón fue con él. Subió Judá, Jehová entregó en sus manos al
cananeo, al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres.
Entonces dijo Adoni-bezec: "Setenta reyes,
cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo
de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén,
donde murió.
Combatieron también los hijos de Judá a
Jerusalén, pasaron a sus habitantes a filo de espada y pusieron fuego a la
ciudad.
Después los hijos de Judá descendieron para
pelear contra el cananeo que habitaba en las montañas, en el Neguev, y en los
llanos.
Y marchó Judá contra el cananeo que habitaba en
Hebrón, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, a Ahimán y a
Talmai.
Judá con su hermano Simeón, derrotaron al cananeo
que habitaba en Sefat, la asolaron; y pusieron por nombre a la ciudad, Horma.
Tomó también Judá a Gaza con su territorio, Ascalón con su territorio y Ecrón
con su territorio.
Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las
montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales
tenían carros herrados. Caleb obtuvo su territorio. Ju 1:1-2o.
Luego Caleb hijo de Jefone entre los hijos de
Judá, después de haber recibido su tierra, conforme al mandamiento de Jehová a
Josué; la ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. Echó de esta
tierra a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac.
Caleb subió contra los que moraban en Debir; y el
nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. Y dijo Caleb: Al que ataque a
Quiriat-sefer, lo vence, y se apodera de la ciudad, yo le daré a mi hija Acsa
por mujer. Y la derrotó Otoniel, hijo de Cenaz, hermano de Caleb; y dio su hija
Acsa por mujer. Jos 15:13-17.
Después que salieron del desierto y conquistaron
a Canaán. Israel habitaba entre los cinco príncipes de los filisteos cananeos,
heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Porque no lo echaron de la
tierra. Tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de
ellos, y sirvieron a sus dioses.
En tal sentido Dios se había airado contra
Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia, quien
oprimió a Israel por 8 años. Porque los hijos de Israel hicieron lo malo ante
los ojos de Jehová, olvidando a Jehová su Dios, sirviendo a sus baales y a las
imágenes de Asera.
Israel cayó en la apostasía y Dios levantó a
Otoniel, quien juzgó a Israel 40 años después, este guerrero liberó a Israel de
la tiranía de Cusan-risataim rey de Siria en el noroeste de Mesopotamia. Jue
3:3-11.
C. La tribu de Judá después de 300
años de la salida de Egipto.
Pasadas todas estas cosas los hijos
de Israel estuvieron haciendo lo malo delante de Dios y les levantó jueces
quien los liberara. Después de unos 300 años, los hijos de Amón pasaron el
Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y la casa de
Efraín. Siendo afligido Israel en gran manera y Jehová los libertas con Jefté.
Jue 10:9, 11:29-30.
1. La tribu de Judá cuando Sansón comienza a salvarlos de los
filisteos.
Luego Dios entregó a Israel en
manos de los filisteos. Sansón se enamora de una filistea, pero el padre no se
la entrega a Sansón. Sansón molesto agarró 300 zorras, las colocó atadas colas
con cola, con un tizón en cada una de las colas. Y quemó así la siembra de los
filisteos.
Los filisteos, fueron, acamparon
para destruir a Judá, y se extendieron por Lehi. Y los varones de Judá les
preguntaron: ¿Por qué han venido contra nosotros? Y ellos respondieron: Hemos
venido a apresar a Sansón, para hacerle como él nos ha hecho. Jue 15:9-10.
Por esta razón vinieron tres mil
hombres de Judá a la cueva de la peña de Etam, donde estaba Sansón para
apresarlo por causa de los filisteos y le dijeron: ¿No sabes tú que los
filisteos dominan sobre nosotros? ¿Por qué nos has hecho esto? Y él les respondió
igual que los filisteos: Yo les he hecho como ellos me hicieron. Jue 15:11.
En esta época los filisteos dominaban, y Judá
estaba tan alejado de Dios, sin observar ni comprender, los momentos en los
cuales, Dios comenzaba a salvarlos de los filisteos, a través de Sansón. Por el
contrario, Judá procura apresar a Sansón, en vez de unirse a él, en contra de
los filisteos.
En este sentido eran tres mil hombres de Judá,
unidos para venir en contra de Sansón apresarlo, sin embargo, Sansón era uno,
elegido, ungido por Dios para venir a librarlos de los filisteos. Por otra
parte, siempre se nos ha enseñado las fallas de Sansón, pudiéndose enumerar.
En este sentido Sansón quebró el voto nazareo,
tomo vino, agarró una quijada del asna inmunda, tomó mujer extranjera, estuvo
con rameras, comió miel sacada de un animal inmundo, que había matado días
atrás, quemó la cosecha del enemigo, se dejó chantajear con Dalila y le
cortaron el cabello.
Pero Sansón, no confió en los ídolos, no tuvo
temor a los filisteos, y cumplió el voto nazareo. Su incumplimiento escapó de
sus manos, pues le tendieron trampa con una mujer perversa.
Por otro lado, podemos aclarar su temor a Dios y
su relación directa con él. Porque Sansón cumplió con lo establecido por Dios,
en cuanto a lo que se había propuesto con él, ir en contra de los filisteos.
En este aspecto, Sansón comenzó a salvar a Israel
de los filisteos matando con la quijada de un asno a tres mil hombres. Si
juzgamos el por qué Sansón mató a los filisteos con una quijada de Asno. Nos
preguntaremos también ¿porque no tenían armamento los de Israel? La respuesta
es: Los filisteos desarmaron a Israel y ellos le pagaban aún por afilar sus
herramientas a los filisteos. Jue 13:5,
1 Sa 13:20-21.
Comprendiendo todo esto, nunca nos enseñaron las
fallas del pueblo de Israel, por lo cual Dios tuvo que levantar a un solo
hombre, para librarlos de los filisteos. Porque la fuerza de Sansón, no
dependía de él, sino del Espíritu de Dios.
En tal sentido entre las faltas del pueblo de
Israel. Se encuentra el incumplimiento del mandato, de no dejar a nadie en
Canaán, dejando ellos a 5 ciudades filisteas. Y estos luego se volvieron contra
ellos. Israel hizo lo malo, dieron a sus hijas a extranjeros, y tomaron de sus
hijas. Sirvieron a sus dioses a Baal y Astarot.
Por otra parte, dejaron a Jehová y no le
sirvieron. Se volvieron idólatras. Defendían su idolatría, y fueron
desagradecidos. Se prostituyeron adorando a Baal-berit, como en el tiempo donde
Dios levanta a Gedeón para defenderlos y juzgarlos. Jue 8:33-35.
En consecuencia, los hombres de Israel no se
defendían de los enemigos, como pasó a Débora y a Jefté. Violadores y
ultrajadores como la tribu de Benjamín. Jue 3:1-7, 6:28-30, 10:6, 12:2-3,
13:1-2.
En este sentido la tribu de Judá de donde
desciende el Mesías, se encontró con un Salvador, no de tribu de Judá, sino no
de la tribu de Dan. Como el caso de Sansón, juzgando a la tribu de Judá en
tiempos de los filisteos. Gén 49:16, Jue 13:5.
Sansón era hijo de Manoa de la tribu de Dan, pero
estaba en una cueva, en territorio de Judá. Cuando vino a apresarlo, los de la
tribu de Judá. Sansón se dejó, con la condición de que no lo matase, para ser
entregado a los filisteos. Dios salvó a Sansón, deshizo las cuerdas que ataban
a Sazón, con su Espíritu y con una quijada de asno mató a mil de los filisteos.
Jue 13:12, 24, 15:1-20.
2. La tribu de Judá y la historia de uno de Judá que era
levita.
En este tiempo la tribu de Levi
estaba desentendida, el pueblo de Israel era sincretista, idolatra y desconocía
la ley. Puesto que robaba, hacía imágenes de talla, de fundición, casas de
dioses, efod y terafines.
Por otra parte, consagraban a sus
hijos para sacerdote, a levitas de las tribus, y de Judá. Sin ser ellos
autorizados, y sin ser el levita de la línea de Aarón. Pensaba Jehová los
prosperaría, porque tenían a un levita por sacerdote en su casa.
En este aspecto un hombre de
Efraín, llamado Micaía, robo a su madre cien siclos de plata, y la mama maldijo
ese dinero. Pero Micaía se lo devolvió y ella bendijo a su hijo, porque había
dedicado el dinero a Jehová por su hijo, para hacer una imagen de talla y una
de fundición.
Este hombre Micaía tuvo casa de
dioses, e hizo efod y terafines. Consagrando a uno de sus hijos para que fuera
su sacerdote. Y su madre los cien siclos de plata, que le regresó, las dio al
fundidor e hizo las imágenes, que dio a su hijo, siendo puesta en la casa de
Micaía.
Entre muchos sucesos la vida de un
joven de Belén de Judá, de la tribu de Judá, el cual era levita, era forastera
allí. Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde
pudiera encontrar lugar; y llegando en su camino al monte de Efraín, vino a
casa de Micaía.
Micaía le preguntó al hombre
levita: ¿De dónde vienes? El levita respondió: Soy de Belén de Judá, y voy a
vivir donde pueda encontrar lugar. Micaía le dijo: Quédate en mi casa, serás
para mí padre y sacerdote. Te daré diez siclos de plata por año, vestidos y
comida.
Luego el levita permaneció con
agradó, en la casa Micaía y fue para él como uno de sus hijos. Y Micaía
consagró al levita, sirviendo como sacerdote. Micaía dijo: Ahora sé que Jehová
me prosperará, porque tengo un levita por sacerdote. Jue 17:1-13.
3. La tribu de Judá y la historia de un levita.
Una historia triste y conmovedora
envuelve a un levita y su concubina. En aquellos días, en época de jueces, hubo
un levita que moraba como forastero en la parte más remota del monte de Efraín,
el cual había tomado mujer concubina de Belén de Judá.
En todo caso la concubina del
levita le fue infiel, y él fue buscarla para hablarle amorosamente, a casa de
su padre, a Belén de Judá, donde ella estuvo durante cuatro meses. El padre de
ella lo recibió gozoso y no lo dejaba ir.
Aconteciendo cuando se iba se hizo
de noche y se quedó en Gabaa de Benjamín. Allí lo hospeda un hombre forastero
de Judá. Y los de Benjamín se portaron como en Sodoma con Lot y los ángeles.
Gén 19:7-10, Jue 19:22-26.
Luego de haber humillado al Levita,
violando a su mujer hasta el amanecer los de Gabaa de Benjamín, murió. Cortó el
hombre en pedazos a su mujer, después de llegar a su casa y la envió a los 12
pedazos, a las 12 tribus de Israel. Jue 19:27-30.
En estos, todos en Israel se
reunieron e hicieron un consenso. Se levantaron los hijos de Israel a pelear
contra Benjamín. Fueron a consultar a Dios, a ver ¿Quién sería el primero
contra los hijos de Benjamín en la guerra? Jehová respondió: sería Judá el
primero. Jue 20:18.
4. La tribu de Judá cuando había hambre en la tierra.
En este tiempo hubo hambre en la tierra y los
jueces gobernaban. Un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab,
él, su mujer, y sus dos hijos suyos. Se llamaba Elimelec, y su mujer, Noemí.
Tenía dos hijos, los nombres eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá.
Sucedió al cabo del tiempo en Moab, que Noemí se
quedó viuda y sin hijos, porque sus hijos murieron. Salió Noemí de aquel lugar
donde había estado, y con ella sus dos nueras, comenzaron a caminar para
volverse a la tierra de Judá.
Sucedió cuando iban de camino, de tal manera que
Noemí les pide a sus nueras que se devuelvan. Para que hagan familia, pero Rut
no quiso, aunque ella le insistió. Per
Rut le pide, que no le ruegue la abandone.
Muy decidida estaba Rut, confesándole a Noemí,
que adonde tú vayas iré, y donde tú vivas viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu
Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré, y allí mismo seré enterrada. Dios
me castigue si te abandono, pues nada podrá separarnos; ¡nada, ni siquiera la
muerte. Rut 1:1-17.
5. La tribu de Judá y la redención.
Por esta razón Noemí se queda con su nuera.
Procura Noemí con Rut y uno de los parientes de Elimelec, con Booz su
redención. Redimió Booz a Rut y le dio un hijo, llamado Obed, padre Isaí, padre
de David. 3:11-13, 4:1-12.
En esta razón el pueblo bendijo a Noemí, sea tu
casa como la casa de Rut, como la de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por
la descendencia que de esa joven Jehová dé te. El pueblo se regocijó y le
colocaron por nombre las vecinas Obed.
Rut 4:17.
6. Los descendientes del Mesías de la tribu de Judá
hasta David.
Estas son las generaciones de Fares: Fares hijo
de Judá, hijo de Israel, engendró a Hezrón, Hezrón engendró a Ram, y Ram
engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón,
Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed, Obed engendró a Isaí, e Isaí
engendró a David. Rut 4:18-22.
7. La tribu de Judá el rey Saul y el rey David.
En los días cuando Saúl reinó,
contó en Bezec, a los hijos de Israel, y fueron trescientos mil, y treinta mil
los hombres de Judá. 1 Sa 11:8.
Saúl, convocó al pueblo y les pasó
revista en Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres de Judá, para ir
a guerra contra Amalec. Les puso emboscada en el valle y venció. 1 Sa
15:4-5.
8. La tribu de Judá, Saul, David y Goliat.
Los filisteos juntaron sus ejércitos
para ir contra Israel, entre Soco y Azeca, en Efes-damim, tierra de Judá. Saúl
y los hombres de Israel se juntaron, en el valle de Ela, colocándose en batalla
contra los filisteos, cada uno sobre el monte. 1 Sa 17:1-3.
En esos días salió del campamento de
los filisteos un guerrero, se llamaba Goliat, de Gat, de casi 3 metros de
estatura. Su casco era de bronce y su armadura de malla de bronce, pesaba 57
kilos. En sus piernas llevaba protectores de bronce. Y llevaba una jabalina de
bronce sobre sus hombros.
Entre tanto la asta de su lanza era
gruesa, y la punta de hierro de 7 kilos. Delante de él
iba su escudero. Goliat se paró y gritó a los
escuadrones del ejército de Israel, ¿Para qué se habían puesto en orden de
batalla? ¿No soy yo filisteo, y ustedes los siervos de Saúl?
Inmediatamente les hostigó este filisteo proponiéndole escoger un hombre entre Israel
para pelear con él. Y si él lo vence, Israel será siervo de los filisteos. Y si lo vence
a él, los filisteos serán siervos de Israel. Añadió el filisteo, los desafío
Israel para mandarme un hombre a pelear conmigo. 1 Sa 17:4-10.
Oyendo Saúl y todo Israel estas
palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo. En este momento
aparece David, hijo de efrateo de Belén de Judá, de nombre Isaí. Isaí era muy
viejo, tenía ocho hijos y en el tiempo de Saúl los 3 mayores lo habían seguido
para ir a la guerra. 1 Sa 17:11.
Pasó 40 días el
filisteo hostigando 2 veces a Israel para que envíen uno a pelear con Él. David era el menor de los hijos de Isaí, se había quedado
pastoreando sus ovejas, y su padre lo envió a llevar comida a sus hermanos y
preguntar por ellos. Cuando llega y pregunta por sus hermanos escucha y ve al
guerrero filisteo y todos le temían. 1 Sa 17:12-26.
David al ver todo esto, pregunta y
quiere pelear con el filisteo y su hermano mayor se molesta con él. Davis sigue
preguntando y lo refirieron a Saul, y lo envió a buscar. Y él le plantea que
vencerá al filisteo. Y Saul le refiere que no podrás
porque es un muchacho y el filisteo es un experto.
Pero David compara la muerte que le
daba a un león ó a un oso, para librar a las ovejas de su padre. Siendo ese
filisteo incircunciso como uno de ellos. Y David añadió: El Señor, me ha
librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará también de
la mano de este filisteo. Y Saúl dijo a David: Ve, y que el Señor esté contigo. 1 Sa 17:26-44.
David dijo al filisteo: Tú vienes con
espada, lanza y jabalina. Yo vengo en el nombre de Jehová de los ejércitos, el
Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. El Señor te
entregará hoy en mis manos, te derribaré y te cortaré la cabeza.
Daré hoy los cadáveres del ejército
de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras de la tierra, para que
toda la tierra sepa que hay Dios en Israel. Para que sepa toda esta asamblea
que el Señor no libra ni con espada ni con lanza. Porque la batalla es del
Señor y Él los entregará en nuestras manos. 1 Sa
17:45-51.
Luego al venir contra David él
filisteos lo venció, con una onda y piedra. Levantándose los de Israel y los de
Judá, gritaron, siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, hasta las
puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de
Saaraim hasta Gat y Ecrón. David le cortó la cabeza a
Goliat y la trajo a Saul. 1 Sa 17:51-58.
En tiempos del rey David, todo Israel y Judá amaban a David, porque él salía
y entraba delante de ellos. 1 Sa 18:16.
Pero cuando David huyó a la cueva de Adulam, a causa de Saul. Porque lo quería
matar, el profeta Gad le dijo a David: No estés en este lugar fuerte; anda y
vete a tierra de Judá. Y David se fue, y vino al bosque de Haret. 1 Sa
22:5.
Luego David consultó a Dios, y fue a pelear con los filisteos en Keila. Pero
los de Judá tenían miedo. Y no fueron a Keila a pelear contra el ejército de
los filisteos. David se fue con todos los que vinieron con él a Judá,
siguiéndolo y derrotó a los filisteos. 1 Sa
22:2, 23:3-13.
Entre tanto Saul continúo persiguiendo a David y
lo envía a buscar, si posible entre todos los lugares y millares de Judá. Y
avisaron a David. Y se fue de Maón de Arabá al sur del desierto, luego a
lugares fuertes de En-Gadi. 1 Sa
23:23-29.
Después pensando David, Saul lo mataría algún
día, se fue a una ciudad filistea, de Gat, y su rey era Aquis hijo de Maoc.
Saul lo supo y no lo busco más. David le pidió un lugar a Aquis, y él le dio a
David a Siclag, para morar con su gente, y Siclag vino a ser de los reyes de
Judá hasta hoy. 1 Sa 27:1-6.
En este sentido, Aquis fue el único que acogió a David en ciudad filistea.
Recordemos el trato del filisteo Goliat, si él era derrotado los filisteos le
servirían a Israel. Sin embargo, los filisteos no cumplieron con su trato.
Ellos siguen arremetiendo contra ellos. Y Saul como rey no se los exigió. Más bien procuro ir en contra de David.
Mientras Sazón utilizó la fuerza de Dios para vencerlos, David se apegó al poder
del Espíritu de Dios para derrotarlo. Judá tal como unos pocos años atrás,
cuando los Juzgo Sazón se mantenían todavía con miedo al enemigo, y no bajo el
temor a Jehová, a pesar de haber visto toda la derrota a los filisteos por
fuerza y poder del Espíritu de Dios.
Estando David en Siclag los amalecitas, la
saquearon y la quemaron. Y se llevaron todas las mujeres, niños y todo el
botín. David al regresar a Siclag, compartió con los ancianos de Judá, sus
amigos, enviándoles un presente del botín de los enemigos de Jehová. 1 Sa
30:26.
David consultó a Jehová para ver si subiría a
alguna de las ciudades de Judá. Siendo
Hebrón el lugar. Hubo una larga guerra entre Saul y David, pero David se
fortalecía. Después de la muerte de Saul, los varones de Judá ungieron a
David por rey sobre la casa de Judá. 2 Sa 2:1-4, 3:1.
David trasladando el reino a la casa de Saúl,
confirmó el trono sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta Beerseba. En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis
meses. En Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá. 2 Sa
5:5, 3:10.
Después de confirmar el reino David
lleva el arca de Dios desde Baala de Judá, para trasladarla a Jerusalén. Cuando
la sacaron de la casa Aminad, y bajando la montaña, en la Nacón, muere Uza, al sostener el arca.
Por temor David deja el arca de Dios
en la casa de Obed-Edom. Después de tres meses la envía buscar para llevarla a
la ciudad de David, para una tienda nueva que le había levantado. Porque David
vio como Dios había bendecido Obed-Edom, Geteo, de la tribu de Gad. 2 Sa
6:2-16.
Dentro de todas las cosas sucedidas
al rey David, está el hecho de haber sido el responsable
de la muerte de Urías.
Después David estuvo de luto por la
muerte de Absalón con desconsuelo. Y Absalón había vuelto a Israel en contra
del rey. Y Joab general del ejército hizo reflexionar al rey, para hablarles al pueblo. 2 Sa 19.
Después los hombres de Israel
abandonaron a David, siguiendo a Seba hijo de Bicri; porque este los había
influenciado. Más los de Judá siguieron a su rey desde el
Jordán hasta Jerusalén. Y Joab siguió a Seba, y una mujer sabia se lo entregó, para que no destruyera a Israel. 2 Sa 20.
En los días de David hubo hambre por
tres años. Dios le dijo, después de consultarle, era por causa de los
gabaonitas. Al consultar el rey a los gabaonitas, ellos le pidieron 7 varones
de Saul, y ellos los holgaron. 2 Sa 21:1-9.
En lo siguiente Jehová se molesta
contra Israel, e incitó a David contra ellos, para hacer un censo de Israel y
de Judá. Joab dio el censo del pueblo al rey; y fueron los de Israel
ochocientos mil hombres fuertes usando espada, y los de Judá quinientos mil
hombres. Dios hirió al pueblo de Israel con plaga, ellos suplicaron y cesó la mortandad. 2 Sa 24.
En este sentido por el pecado del
pueblo de Israel de confiar en la fuerza de su ejército y no en la de Jehová
Dios. Dios incitó a David a hacer un censo al pueblo de
todo el ejército. David cayó en la tentación de hacer el censo, por el orgullo
de medir la fuerza de Judá y de Israel en cuanto a la guerra contra el enemigo.
Ya que habían salido victoriosos en batalla, contra los amorreos, moabitas y filisteos.
Matando a varios guerreros y mucho ejército.
Pero con la autorización de Dios, su enemigo, no humano, provocó el censo, influenciando a David para realizarlo del
ejército de Israel.
Por tal motivo Dios envió al profeta
Gad a David, después de él arrepentirse por haberlo hecho. Para preguntarle
¿Quieres que vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿O huyas tres meses
delante de tus enemigos y ellos te persigan? ¿O tres días habrá peste en tu tierra?
Entre tanto David siente una gran angustia. Respondiendo a Gad, caigamos en mano de Jehová,
porque sus misericordias son muchas, pero no caiga yo en manos de hombres.
Dios ejecutó su castigo sobre Israel por no darle la gloria a Dios
correspondiente, corrigiéndolos, le envió una plaga, acabando con mucha gente del pueblo de Israel, unos 70 mil. Con la
muerte del pueblo también fue castigado el rey, el cual clamó, e hizo altar. Jehová oyó
las súplicas del pueblo y cesó la plaga de Israel.
10. Descendientes del Mesías de la tribu de Judá después
del rey David.
Después del rey David reinó su hijo Salomón. Judá
e Israel eran muchos, como la arena junto al mar, en multitud, comiendo,
bebiendo y alegrándose. Judá e Israel vivían seguros, cada uno debajo de su
parra y debajo de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de
Salomón. 1 Re 4:20, 25.
Luego reinó Roboam sobre Judá, pero el reino fue
roto, por causa de Salomón su padre, ya que este siendo viejo dejó la ley, se
volvió a los ídolos, y no hizo como su padre David. Castigando su pecado a su
hijo Roboam. Y Jeroboam reinó sobre los hijos de Israel que moraban en las
ciudades de Judá. 1 Re 11:5-6, 12:17.
Después de Roboam, reinaron tres de sus hijos y
murieron, con un corto reinado, Abiam, Abías y Natán. Porque Jehová castigó a
Salomón, pero también a su hijo Roboam por su pecado. Y también castigó a Abiam
por su maldad, su corazón no fue perfecto, y anduvo en los pecados de su padre
Roboam. 1 Re 15:3.
Sin embargo, por amor a David, Jehová Dios le dio
una lámpara a Jerusalén. De los hijos de Roboam, solo aparecen Abías y Natán en
la genealogía del Mesías. Pero Abiam no.
Después reinó Asa otro hijo de Roboam. Porque
Dios había prometido a David, su reino sería estable. Probablemente el cuarto
de sus hijos, o nieto, hijo de Natán. A quien no se le conoció su historia,
solo se nombra en los profetas, como casa de Natán. 1 Re 15:4, Zac 12:12.
Luego de Asa reinó Josafat su hijo, este hizo
alianza y parentesco, con los reyes perversos de Israel. Su hijo Joram quien
fue rey aún reinando su padre Josafat y después de muerto su padre siguió
reinando.
Entre tanto Joram adoptó las costumbres de Acab
rey de Israel. Porque tenía por mujer a la hija de Acab, e hizo lo malo ante
los ojos de Jehová. Joram por avaricia dio muerte a todos sus hermanos
príncipes hijos de Josafat. 2 Cr 21:4-6.
Por esta razón, Joram mató a sus hermanos
probablemente para apropiarse de sus propiedades y riquezas, que les había dado
su padre antes de morir.
En este aspecto según la variedad en las fechas
descritas en las escrituras, explicadas en la cronología. Mainán, Matata y
Melea, 3 de los personajes en genealogía de Jesús, descendientes de David,
fueron muertos por Joram, y eran mejores que él, así se lo hizo saber Jehová
Dios. 2 Cr 21:13.
A pesar de este suceso Jehová no quiso destruir
la casa de David, a causa del pacto hecho con David, y porque le había dicho,
le daría lámpara a él y a sus hijos perpetuamente. 2 Cr 21:7.
Luego Dios unge y levanta a Jehú hijo de Nimsi,
hijo de Josafat, y acaba con toda la descendencia de Acab. Y Jehú reinó en
Israel. También Jehú mata a Ocozías rey de Judá. Porque Joram se había
emparentado con Acab, con su hermana Atalía hija de Omri. Y Atalía había
colocado a su hijo Ocozías como rey de Judá.
Contrario a toda circunstancia después de la
muerte de Ocozías, hijo de Atalía. Este reino duró 7 años usurpando el trono de
Judá. Porque el trono no se podía sostener, ya que ella había dado muerte a los
príncipes de Judá. Salvándose milagrosamente Joás, nieto de Joram.
Cumplido 7 años destronan a Atalía y colocan a
Joás de apenas 7 años, quien estuvo escondido por su tía y el sacerdote Joiada.
Reino Joás nieto de Joram, hijo de Joacaz ó Ocozías. Luego reinaría Amasías
hijo de Joás, siendo las 3ra generación de Joram y cuarta de Josafat.
Sin embargo, a pesar de todo lo sucedido, estos
reyes descendientes de Joram, Joás y Amasias, se mantuvieron reinando, porque
Jehová no quiso destruir a Judá, por amor a David su siervo, porque había
prometido darle lámpara a él y a sus hijos perpetuamente. 2 Re 8:19.
Por muchas razones estas 3 generaciones de reyes
en Judá, no fueron incluidas en la genealogía del Mesías. Por haberse castigado
el pecado de Joram, de Joás y Amasias. Por Atalía usurpar el trono de Judá por
7 años, matando a los príncipes de Judá, después de la muerte de Ocozías su
hijo y por no andar en los caminos de David.
Luego en la cuarta generación de Joram, nace
Uzías rey de Judá, quien sí figura en la genealogía del Mesías. A pesar de
Amasías tener otro hijo Azarías, quien años después trata de reinar en Judá.
Uzías se mantuvo reinando 52 años. Del rey Uzías nace las siguientes
generaciones de reyes.
En la cuarta generación de Uzías, después de
haber reinado Jotam, Acaz y Ezequías, nace Manasés rey de Judá. Pero Manasés
hizo abominaciones y más mal que los amorreos. También hizo pecar a Judá con
sus ídolos.
Fuera de todo esto, Manasés derramó demasiada
sangre inocente, en gran extremo llenando a Jerusalén. Sacrifico a su propio
hijo a Baal. Cuanto más los hijos de Judá. Por esta causa Jehová Dios de Israel
trajo mal sobre Jerusalén y sobre Judá. Sucesos en la tierra de Judá, difícil
de comprender, por el pueblo seguir a Manases, con sus hechos abominables. 2 Re
21:11-16.
Después de Manases, reinó su hijo Amón, quien
duró apenas 2 años de rey, por haber hecho como su padre abominación iguales.
Conspiró el pueblo contra él. Reinando entonces Josías su hijo, aunque era
apenas un muchacho, fue temeroso de Dios, cumpliéndose la profecía sobre él, de
hacía unos 190 años. 1 Re 13:2.
Por esta causa el rey Josías mandó a reunir a
todos los ancianos de Judá y de Jerusalén, con él. Y fue el rey a la casa de
Jehová con todos los varones de Judá, los moradores de Jerusalén, los
sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más chico hasta el más
grande.
Después de escuchar la lectura de todas las
palabras del libro del pacto, hallado en la casa de Jehová. Quitó a los
sacerdotes idólatras, puestos por los reyes de Judá anteriores a él. Para
quemar incienso en los lugares altos, en las ciudades de Judá, y en los
alrededores de Jerusalén.
Asimismo, hizo a los que quemaban incienso a
Baal, al sol, a la luna, a los signos del zodíaco, y a todo el ejército de los
cielos. Convocó a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y destrozó los
lugares altos donde los sacerdotes quemaban incienso a los Baales, desde Geba
hasta Beerseba.
Así mismo derribó los altares de la entrada de la
puerta de Josué, gobernador de la ciudad, colocados a la mano izquierda, a la
puerta de la ciudad. Quitó los carros del sol quemando al fuego, también los
caballos dedicados al sol, por los reyes de Judá, a la entrada del templo de
Jehová, junto a la cámara de Natán-Melec eunuco, el cual tenía a su cargo los
ejidos.
Además, derribó el rey Josías, los altares, sobre
la azotea de la sala de Acaz, construidos por los reyes de Judá. Los altares hechos por Manasés, en los dos
atrios de la casa de Jehová; arrojando el polvo al arroyo del Cedrón.
El rey Josías como nunca desde los tiempos de los
jueces de Israel, hizo la pascua. Asimismo, barrió a Josías a los encantadores,
adivinos, fabricantes de ídolos, y todas las abominaciones de Judá y de
Jerusalén. Para dar cumplimiento a las palabras de la ley escritas en el libro,
hallado en la casa de Jehová por el sacerdote Hilcías.
Pero a pesar de esto, Jehová no desistió de lo
determinado sobre Judá, por todas las cosas hechas por Manasés. También por
todo lo hecho por Judá, decidió quitar de su presencia a Judá, como había hecho
con Israel, desechando la ciudad de Jerusalén, y a la casa donde su nombre
estaría. 2Re 23:1-27.
Pasados unos 43 años más tarde, Judá fue en
cautiverio totalmente por Babilonia. Siendo los dos últimos reyes, Eliaquim y
Sedequias hijos de Josías. El rey de Babilonia los hirió y mató en Ribla, en
tierra de Hamat, llevando cautivo a Judá de su tierra.
Jer 52:27.
D. La tribu de Judá después del
cautiverio.
Después de 70 años en cautiverio,
Ciro rey de Persia, pronunció un edicto por escrito y de
palabras. Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la
tierra, y me ha mandado a edificar casa en
Jerusalén, en Judá. Esd 1:2.
Regresaron algunos de Judá, con el
gobernador Zorobabel a Jerusalén. Jesúa, sus hijos, sus hermanos, Cadmiel, sus
hijos, hijos de Judá, como un solo hombre asistían para dirigir, a los que
hacían la obra en la casa de Dios, junto con los hijos de Henadad, sus hijos y
sus hermanos, levitas. Esd 3:9.
1. La tribu de Judá en la profecía.
Con toda conciencia faltó Judá, e Israel, en Jerusalén, cometiendo abominación. Judá
no respeto, daño con sus palabras el lugar Santo, el santuario de Jehová
amado. Y se casó con la hija de un dios extraño. Mal
2:11.
El pecado de Judá imposible de
borrar, escrito con cincel de hierro y con punta de diamante. Esculpido está en
su corazón, y en los cuernos de sus altares. Mientras sus hijos se acuerdan de
sus altares y de sus imágenes de Asera. Estos están junto a los árboles
frondosos y en los collados altos. Jer
17:1-2.
A pesar de su comportamiento, Jehová
poseerá a Judá, su heredad en la tierra santa. Y escogerá aún Jerusalén. Porque Belén de Efrata, una ciudad pequeña de las
familias de Judá.
Pero de esta ciudad salió el Señor,
de Israel. Sus salidas fueron desde el principio, desde la eternidad. Y
estableció con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto con su sangre
y carne. Zac 2:12, Miq 5:2, Jer 31:13. Luc 22:20, 2:4, Mat 2:1.
2. La tribu de Judá y el Apocalipsis.
Una de las revelaciones importantes del Apocalipsis, es Jesús, el León de la tribu de Judá, la raíz de David,
quien venció para abrir el libro y desatar sus siete sellos, porque a nadie se halló digno de todo Judá e Israel. De la tribu de Judá, doce mil
sellados. Apo 5:5, 7:5.

No hay comentarios:
Publicar un comentario