Cual es la bibliografía de la tribu de Judá.

A. El nacimiento y vida de Judá.

Judá es el cuarto hijo de Jacob con Lea y nieto de Isaac, bisnieto de Abrahán. Lea lo llamó Judá, que significa: Esta vez alabaré a Jehová. Gén 29:35.

 

Judá junto a sus hermanos, conspiró para matar a José su hermano por envidia y encubrir su muerte. Pero cuando estaban en el hecho Judá intervino por José diciéndoles a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? 

 

Por otra parte, Judá les sugiere a sus hermanos, vender a José su hermano a los ismaelitas, refiriendo que no sean comprables de su muerte, porque él es su hermano, su propia carne, y ellos estuvieron de acuerdo.

 

Cuando pasaron los mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Los ismaelitas llevaron a José a Egipto. Gén 37:25-28, 39:1.

 

1. La tribu de Judá en Canaán.

Después de lo sucedido Judá se apartó de sus hermanos y se fue a un varón adulamita que se llamaba Hira.  Judá vio allí a la hija de un hombre cananeo, llamado Súa, se unió a ella y tuvo hijos.

 

Al pasar el tiempo cuando eran grandes los hijos de Judá, busco mujer para su hijo primogénito Er. La mujer sé que le dio se llamaba Tamar. Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová. Por esta causa Jehová le quitó la vida. Gén 38:1-7.

 

Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y desposarse con ella, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán sabiendo que su descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer viuda de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano.

 

Esta situación desagradó a los ojos de Jehová. Y Onán también Jehová le quitó la vida. Y Judá dijo a Tamar su nuera: Quédate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela, mi hijo. Porque dijo: No sea que muera él también como sus hermanos. Y se fue a Tamar, y estuvo en casa de su padre. Gén 38:8-11. 

 

Pasó mucho tiempo, y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Después Judá se consoló, y subió a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, él y su amigo Hira el adulamita. Tamar viendo que no se le daba Sela el último hijo de Judá, procuro descendencia del mismo Judá.

 

En aquellos días cuando Judá subía, Tamar se puso junto al camino, pero se cambió sus vestidos de viudez, se arregló y se puso un velo. Al pasar Judá la vio, y la tuvo por ramera, porque ella estaba con su rostro cubierto.

 

Entonces Judá le dio la prenda que Tamar le pidió para poder estar con ella. Su sello, su cordón, y su báculo que tenía en su mano. Judá y Tamar estuvieron juntos ese único día, y ella concibió. Gén 38:12-23.

 

Después de tres meses avisaron a Judá que Tamar, su nuera, estaba embarazada por sus fornicaciones. Por esta causa mandó a Judá a sacar a Tamar, y quemarla. Pero Tamar atestigua por ella, enseñando las prendas de Judá, de quien es su hijo.

 

Judá reconoció las prendas, y dijo: más justa es ella que yo, porque no le di a mi hijo Sela.  Al tiempo de que Tamar dio a luz, tuvo gemelos. Cuando daba a luz, uno sacó la mano, la partera indicando cual era primera, le ató a su mano un hilo de grana. Pero él metió la mano, y abriéndose una brecha, salió su hermano. Llamando su nombre Fares. Después salió el otro, y llamó su nombre Zara. Gén 38:24-30.

 

2. La tribu de Judá en Egipto.

Al transcurrir el tiempo hubo hambre en la tierra. Y los hijos de Israel cuando José fue gobernador, fueron a comprar comida a Egipto. Pero José supo que eran sus hermanos, más ellos no. José apresó a Simón, hasta que los demás hermanos comprobaran, era cierto que tenían otro hermano.

 

Entre tanto Israel no deja ir a Benjamín con sus hermanos, porque piensa va a ser privado de ver a otro de sus hijos. Pero Judá explica a su padre, aquel varón nos protestó, asegurándonos que no veremos su cara, si no le traemos a su hermano con nuestro.

 

Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos, si no morimos, tú, nosotros, y nuestros niños. Aceptando Israel lo propuesto por Judá.

 

Luego Judá fue con sus hermanos a Egipto. Pero José para que también trajeran a su padre, hizo pensar a sus hermanos, que Benjamín había robado su copa de plata, enviándola a colocar en la bolsa de Benjamín.

 

Luego cuando salieron de casa de José, él envió a su mayordomo a decirles que le habían robado. Ellos al buscar en sus bolsos encontraron la copa en la bolsa de Benjamín. Regresando a la casa de José, se postraron delante de él en tierra.

 

Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablamos, o con qué nos justificamos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos. Nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa.

 

José contestó, no haré así, sino el varón a quien se halló la copa, él será mi siervo. Ustedes pueden irse en paz a su padre. Entonces Judá se acercó a José intercediendo por su hermano, señor mío, te ruego, permíteme hablar, una palabra con tu siervo en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.

 

José le permitió hablar a Judá, y le dio toda la explicación porque no podía dejar a Benjamín, porque su padre moriría, también como el siervo suyo, salió por fiador del joven de padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre.

 

En esta le rogó, quedarse él, el siervo suyo, en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Explicando nuevamente ¿cómo volverá a ver a su padre sin el joven? No podrá, por no ver el mal a sobrevenir a su padre. Gén 44:1-34.

 

Entonces José les descubrió que él era José; Yo soy José su hermano, el que vendieron para Egipto. Y envió José a buscar a Jacob su padre. Jacob envía Judá delante de él, a José, para que José viniera a verlo en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén. Gén 45:4, 46:28.

 

3. La tribu de Judá habita en Egipto.

Los hijos de Judá fueron: Er, Onán, Sela, Fares y Zara; más Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Sela, Fares y Zara entraron con Judá a Egipto. Fueron las familias de Judá: de Sela, los selaítas; de Fares, de los faresitas; de Zera, de los zeraítas. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul. De Hezrón, la familia de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas. Gén 46:12, Num 26:20-21. 

 

 

 

4. La tribu de Judá es bendecida por Jacob en Egipto.

A Judá, lo alabarán sus hermanos. La mano de Judá en la cerviz de sus enemigos. Los hijos de su padre se inclinarán a Judá.  Judá es como un cachorro de león. Después de encontrar la presa subiste, hijo mío.

 

Y se encorvó, se echó como león. Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá. Ni el legislador de entre sus pies. Hasta que venga Siloh. Y a él se congregaron los pueblos.  Gén 49:6-12.

 

5. La tribu de Judá en el desierto.

En el desierto Dios envía hacer el tabernáculo de reunión a Moisés. Escoge a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá. Y lo lleno del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte. Para hacer todo lo relacionado a la obra del tabernáculo. Y Bezaleel hijo de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que Jehová mandó a Moisés. Ex 38:22, 31:2-11. 

 

En el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, Jehová envía a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión. A hacer el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus descendencias. Núm 1:1-2.

 

En el desierto el que ofreció su ofrenda en el tabernáculo, el primer día fue Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Cuando se trasladaban el tabernáculo de un lugar a otro, la bandera del campamento de los hijos de Judá, comenzaba a marchar primero, por sus ejércitos. Naasón hijo de Aminadab era el jefe de la tribu de Judá y estaba sobre su cuerpo de ejército. Núm 7:12, 10:14.

 

Jehová habló a Moisés, para enviar hombres a reconocer la tierra de Canaán, la cual Dios les daba a los hijos de Israel. Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová. A los príncipes de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, envió Moisés a Caleb hijo de Jefone. Núm 13:3-6, 34:19. 

 

También índico Jehová cuando hayas pasado el Jordán, sobre el monte Gerizim. Para bendecir al pueblo estarán: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín. Deu 27:12.

 

Moisés profirió una bendición para Judá. Oye, oh, Jehová, la voz de Judá. Y llévalo a su pueblo. Sus manos le basten. Y tú seas su ayuda contra sus enemigos. Deu 33:7. 

 

6. La tribu de Judá en Canaán después del desierto.

Los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema.  Y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel. Jos 7:1-26. 

 

Caleb de los hijos de Judá recibió a Hebrón en Cades-Barnea, como Jehová había dicho. Josué bendijo a Caleb, hijo de Jefone, y le dio a Hebrón como su asignación de tierra. La asignación de tierra para los clanes de la tribu de Judá se extendía hacia el sur hasta la frontera con Edom y llegaba al desierto de Zin. Jos 14:6-15, Jos 15:1. 

 

7. La tribu de Judá en la consignación de la tierra de Canaán.

El territorio de acuerdo con el número de sus familias, designado a la tribu de los hijos de Judá llegaba hasta la frontera con Edom, y como extremo meridional tenía el desierto de Zin al sur.

 

Limitaba por el lado sur desde la costa del Mar Salado, desde la bahía que mira hacia el sur. Y salía hacia el sur por la subida de Acrabim, pasando hasta Zin. Y subiendo por el sur hasta Cades-Barnea, pasaba a Hezrón, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca.

 

De allí pasaba a Asmón, y salía al arroyo de Egipto. El límite oriental es el Mar Salado hasta la desembocadura del Jordán. Y el límite del lado del norte, desde la bahía del mar en la desembocadura del Jordán; sube este límite por Bet-hogla, y pasa al norte de Bet-arabá, y de aquí sube a la piedra de Bohán hijo de Rubén.

 

Luego sube a Debir desde el valle de Acor; y al norte mira sobre Gilgal, que está enfrente de la subida de Adumín, que está al sur del arroyo. Pasa hasta las aguas de En-semes, y sale a la fuente de Rogel.

 

Y sube este límite por el valle del hijo de Hinom al lado sur del jebuseo, que es Jerusalén. Luego sube por la cumbre del monte que está enfrente del valle de Hinom hacia el occidente, el cual está al extremo del valle de Refaim, por el lado del norte.

 

Y rodea este límite desde la cumbre del monte hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a las ciudades del monte de Efrón, rodeando luego a Baala, que es Quiriat-jearim.

 

Después gira este límite desde Baala hacia el occidente al monte de Seir. Pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, el cual es Quesalón, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna.

 

Sale luego al lado de Ecrón hacia el norte; y rodea a Sicrón. Pasa por el monte de Baala, sale a Jabneel y termina en el mar. El límite del occidente es el Mar Grande. Jos 15:4-12. 

 

Mas a Caleb hijo de Jefone Josué dio su parte entre los hijos de Judá. Conforme al mandamiento de Jehová a Josué. La ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. Caleb echó de allí a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac. Jos 15:13-14. 

 

De aquí subió contra los que moraban en Debir. Y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. Y dijo Caleb: Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer. 

 

Fueron adjudicadas la tribu de los hijos de Judá en todas sus ciudades. Pero los hijos de Judá no pudieron arrojar al jebuseo. Y vivieron en Jerusalén con los hijos de Judá, los jebuseos habitantes de Jerusalén. Jos 15:1-63.

 

Por otra parte, de la suerte de los hijos de Judá fue sacada la heredad de los hijos de Simeón, por cuanto la parte de los hijos de Judá era excesiva para ellos. Los hijos de Simeón tuvieron su heredad en medio de la de Judá. Jos 19:9. 

 

Giraba el límite hacia el occidente a Aznot-tabor, de allí pasaba a Hucoc, llegaba hasta Zabulón al sur, al occidente confinaba con Aser, y con Judá por el Jordán hacia donde nace el sol. Jos 19:34. 

 

En aquel tiempo, señalaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftalí, Siquem en el monte de Efraín, y Quiriat-arba-Hebrón, en el monte de Judá. Jos 20:7 

 

La suerte cayó sobre las familias de los coatitas; y los hijos de Aarón el sacerdote, que eran de los levitas, obtuvo por suerte de la tribu de Judá, de la tribu de Simeón y de la tribu de Benjamín, trece ciudades. Jos 21:4.

 

B. La tribu de Judá en época de los jueces.

Aconteció después de la muerte de Josué, los hijos de Israel consultaron a Jehová, para ver ¿Quién de ellos subirá primero a pelear contra los cananeos? Y Jehová respondió: Judá subirá; porque yo he entregado la tierra en sus manos.

 

Judá invitó a Simeón su hermano al territorio adjudicado a él, para pelear contra el cananeo, y luego él también iría, con él al suyo. Y Simeón fue con él. Subió Judá, Jehová entregó en sus manos al cananeo, al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres.

 

Entonces dijo Adoni-bezec: "Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén, donde murió.

 

Combatieron también los hijos de Judá a Jerusalén, pasaron a sus habitantes a filo de espada y pusieron fuego a la ciudad.

 

Después los hijos de Judá descendieron para pelear contra el cananeo que habitaba en las montañas, en el Neguev, y en los llanos.

 

Y marchó Judá contra el cananeo que habitaba en Hebrón, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, a Ahimán y a Talmai.

 

Judá con su hermano Simeón, derrotaron al cananeo que habitaba en Sefat, la asolaron; y pusieron por nombre a la ciudad, Horma. Tomó también Judá a Gaza con su territorio, Ascalón con su territorio y Ecrón con su territorio.

 

Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados. Caleb obtuvo su territorio.  Ju 1:1-2o.

 

Luego Caleb hijo de Jefone entre los hijos de Judá, después de haber recibido su tierra, conforme al mandamiento de Jehová a Josué; la ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. Echó de esta tierra a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac.

 

Caleb subió contra los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. Y dijo Caleb: Al que ataque a Quiriat-sefer, lo vence, y se apodera de la ciudad, yo le daré a mi hija Acsa por mujer. Y la derrotó Otoniel, hijo de Cenaz, hermano de Caleb; y dio su hija Acsa por mujer. Jos 15:13-17.

 

Después que salieron del desierto y conquistaron a Canaán. Israel habitaba entre los cinco príncipes de los filisteos cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Porque no lo echaron de la tierra. Tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.

 

En tal sentido Dios se había airado contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia, quien oprimió a Israel por 8 años. Porque los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, olvidando a Jehová su Dios, sirviendo a sus baales y a las imágenes de Asera.

 

Israel cayó en la apostasía y Dios levantó a Otoniel, quien juzgó a Israel 40 años después, este guerrero liberó a Israel de la tiranía de Cusan-risataim rey de Siria en el noroeste de Mesopotamia. Jue 3:3-11.

 

C. La tribu de Judá después de 300 años de la salida de Egipto.

Pasadas todas estas cosas los hijos de Israel estuvieron haciendo lo malo delante de Dios y les levantó jueces quien los liberara. Después de unos 300 años, los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y la casa de Efraín. Siendo afligido Israel en gran manera y Jehová los libertas con Jefté. Jue 10:9, 11:29-30.

 

1. La tribu de Judá cuando Sansón comienza a salvarlos de los filisteos.

Luego Dios entregó a Israel en manos de los filisteos. Sansón se enamora de una filistea, pero el padre no se la entrega a Sansón. Sansón molesto agarró 300 zorras, las colocó atadas colas con cola, con un tizón en cada una de las colas. Y quemó así la siembra de los filisteos.

 

Los filisteos, fueron, acamparon para destruir a Judá, y se extendieron por Lehi. Y los varones de Judá les preguntaron: ¿Por qué han venido contra nosotros? Y ellos respondieron: Hemos venido a apresar a Sansón, para hacerle como él nos ha hecho. Jue 15:9-10.

 

Por esta razón vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peña de Etam, donde estaba Sansón para apresarlo por causa de los filisteos y le dijeron: ¿No sabes tú que los filisteos dominan sobre nosotros? ¿Por qué nos has hecho esto? Y él les respondió igual que los filisteos: Yo les he hecho como ellos me hicieron. Jue 15:11.

 

En esta época los filisteos dominaban, y Judá estaba tan alejado de Dios, sin observar ni comprender, los momentos en los cuales, Dios comenzaba a salvarlos de los filisteos, a través de Sansón. Por el contrario, Judá procura apresar a Sansón, en vez de unirse a él, en contra de los filisteos.

 

En este sentido eran tres mil hombres de Judá, unidos para venir en contra de Sansón apresarlo, sin embargo, Sansón era uno, elegido, ungido por Dios para venir a librarlos de los filisteos. Por otra parte, siempre se nos ha enseñado las fallas de Sansón, pudiéndose enumerar.

 

En este sentido Sansón quebró el voto nazareo, tomo vino, agarró una quijada del asna inmunda, tomó mujer extranjera, estuvo con rameras, comió miel sacada de un animal inmundo, que había matado días atrás, quemó la cosecha del enemigo, se dejó chantajear con Dalila y le cortaron el cabello. 

 

Pero Sansón, no confió en los ídolos, no tuvo temor a los filisteos, y cumplió el voto nazareo. Su incumplimiento escapó de sus manos, pues le tendieron trampa con una mujer perversa. 

 

Por otro lado, podemos aclarar su temor a Dios y su relación directa con él. Porque Sansón cumplió con lo establecido por Dios, en cuanto a lo que se había propuesto con él, ir en contra de los filisteos.

 

En este aspecto, Sansón comenzó a salvar a Israel de los filisteos matando con la quijada de un asno a tres mil hombres. Si juzgamos el por qué Sansón mató a los filisteos con una quijada de Asno. Nos preguntaremos también ¿porque no tenían armamento los de Israel? La respuesta es: Los filisteos desarmaron a Israel y ellos le pagaban aún por afilar sus herramientas a los filisteos.  Jue 13:5, 1 Sa 13:20-21.

 

Comprendiendo todo esto, nunca nos enseñaron las fallas del pueblo de Israel, por lo cual Dios tuvo que levantar a un solo hombre, para librarlos de los filisteos. Porque la fuerza de Sansón, no dependía de él, sino del Espíritu de Dios.

 

En tal sentido entre las faltas del pueblo de Israel. Se encuentra el incumplimiento del mandato, de no dejar a nadie en Canaán, dejando ellos a 5 ciudades filisteas. Y estos luego se volvieron contra ellos. Israel hizo lo malo, dieron a sus hijas a extranjeros, y tomaron de sus hijas. Sirvieron a sus dioses a Baal y Astarot.

 

Por otra parte, dejaron a Jehová y no le sirvieron. Se volvieron idólatras. Defendían su idolatría, y fueron desagradecidos. Se prostituyeron adorando a Baal-berit, como en el tiempo donde Dios levanta a Gedeón para defenderlos y juzgarlos. Jue 8:33-35.

 

En consecuencia, los hombres de Israel no se defendían de los enemigos, como pasó a Débora y a Jefté. Violadores y ultrajadores como la tribu de Benjamín. Jue 3:1-7, 6:28-30, 10:6, 12:2-3, 13:1-2.

 

En este sentido la tribu de Judá de donde desciende el Mesías, se encontró con un Salvador, no de tribu de Judá, sino no de la tribu de Dan. Como el caso de Sansón, juzgando a la tribu de Judá en tiempos de los filisteos. Gén 49:16, Jue 13:5.

 

Sansón era hijo de Manoa de la tribu de Dan, pero estaba en una cueva, en territorio de Judá. Cuando vino a apresarlo, los de la tribu de Judá. Sansón se dejó, con la condición de que no lo matase, para ser entregado a los filisteos. Dios salvó a Sansón, deshizo las cuerdas que ataban a Sazón, con su Espíritu y con una quijada de asno mató a mil de los filisteos. Jue 13:12, 24, 15:1-20.

 

2. La tribu de Judá y la historia de uno de Judá que era levita.

En este tiempo la tribu de Levi estaba desentendida, el pueblo de Israel era sincretista, idolatra y desconocía la ley. Puesto que robaba, hacía imágenes de talla, de fundición, casas de dioses, efod y terafines.

 

Por otra parte, consagraban a sus hijos para sacerdote, a levitas de las tribus, y de Judá. Sin ser ellos autorizados, y sin ser el levita de la línea de Aarón. Pensaba Jehová los prosperaría, porque tenían a un levita por sacerdote en su casa. 

 

En este aspecto un hombre de Efraín, llamado Micaía, robo a su madre cien siclos de plata, y la mama maldijo ese dinero. Pero Micaía se lo devolvió y ella bendijo a su hijo, porque había dedicado el dinero a Jehová por su hijo, para hacer una imagen de talla y una de fundición.

 

Este hombre Micaía tuvo casa de dioses, e hizo efod y terafines. Consagrando a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. Y su madre los cien siclos de plata, que le regresó, las dio al fundidor e hizo las imágenes, que dio a su hijo, siendo puesta en la casa de Micaía.

 

Entre muchos sucesos la vida de un joven de Belén de Judá, de la tribu de Judá, el cual era levita, era forastera allí. Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar lugar; y llegando en su camino al monte de Efraín, vino a casa de Micaía.

 

Micaía le preguntó al hombre levita: ¿De dónde vienes? El levita respondió: Soy de Belén de Judá, y voy a vivir donde pueda encontrar lugar. Micaía le dijo: Quédate en mi casa, serás para mí padre y sacerdote. Te daré diez siclos de plata por año, vestidos y comida.

 

Luego el levita permaneció con agradó, en la casa Micaía y fue para él como uno de sus hijos. Y Micaía consagró al levita, sirviendo como sacerdote. Micaía dijo: Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo un levita por sacerdote.  Jue 17:1-13.

 

3. La tribu de Judá y la historia de un levita.

Una historia triste y conmovedora envuelve a un levita y su concubina. En aquellos días, en época de jueces, hubo un levita que moraba como forastero en la parte más remota del monte de Efraín, el cual había tomado mujer concubina de Belén de Judá.

 

En todo caso la concubina del levita le fue infiel, y él fue buscarla para hablarle amorosamente, a casa de su padre, a Belén de Judá, donde ella estuvo durante cuatro meses. El padre de ella lo recibió gozoso y no lo dejaba ir.

 

Aconteciendo cuando se iba se hizo de noche y se quedó en Gabaa de Benjamín. Allí lo hospeda un hombre forastero de Judá. Y los de Benjamín se portaron como en Sodoma con Lot y los ángeles. Gén 19:7-10, Jue 19:22-26.

 

Luego de haber humillado al Levita, violando a su mujer hasta el amanecer los de Gabaa de Benjamín, murió. Cortó el hombre en pedazos a su mujer, después de llegar a su casa y la envió a los 12 pedazos, a las 12 tribus de Israel. Jue 19:27-30.

 

En estos, todos en Israel se reunieron e hicieron un consenso. Se levantaron los hijos de Israel a pelear contra Benjamín. Fueron a consultar a Dios, a ver ¿Quién sería el primero contra los hijos de Benjamín en la guerra? Jehová respondió: sería Judá el primero. Jue 20:18.

 

4. La tribu de Judá cuando había hambre en la tierra.

En este tiempo hubo hambre en la tierra y los jueces gobernaban. Un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él, su mujer, y sus dos hijos suyos. Se llamaba Elimelec, y su mujer, Noemí. Tenía dos hijos, los nombres eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá.

 

Sucedió al cabo del tiempo en Moab, que Noemí se quedó viuda y sin hijos, porque sus hijos murieron. Salió Noemí de aquel lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

 

Sucedió cuando iban de camino, de tal manera que Noemí les pide a sus nueras que se devuelvan. Para que hagan familia, pero Rut no quiso, aunque ella le insistió.  Per Rut le pide, que no le ruegue la abandone.

 

Muy decidida estaba Rut, confesándole a Noemí, que adonde tú vayas iré, y donde tú vivas viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré, y allí mismo seré enterrada. Dios me castigue si te abandono, pues nada podrá separarnos; ¡nada, ni siquiera la muerte. Rut 1:1-17. 

 

5. La tribu de Judá y la redención.

Por esta razón Noemí se queda con su nuera. Procura Noemí con Rut y uno de los parientes de Elimelec, con Booz su redención. Redimió Booz a Rut y le dio un hijo, llamado Obed, padre Isaí, padre de David. 3:11-13, 4:1-12.

 

En esta razón el pueblo bendijo a Noemí, sea tu casa como la casa de Rut, como la de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por la descendencia que de esa joven Jehová dé te. El pueblo se regocijó y le colocaron por nombre las vecinas Obed.  Rut 4:17.

 

6. Los descendientes del Mesías de la tribu de Judá hasta David.

Estas son las generaciones de Fares: Fares hijo de Judá, hijo de Israel, engendró a Hezrón, Hezrón engendró a Ram, y Ram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed, Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David. Rut 4:18-22.

 

7. La tribu de Judá el rey Saul y el rey David.

En los días cuando Saúl reinó, contó en Bezec, a los hijos de Israel, y fueron trescientos mil, y treinta mil los hombres de Judá. 1 Sa 11:8. 

 

Saúl, convocó al pueblo y les pasó revista en Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres de Judá, para ir a guerra contra Amalec. Les puso emboscada en el valle y venció. 1 Sa 15:4-5. 

 

8. La tribu de Judá, Saul, David y Goliat.

Los filisteos juntaron sus ejércitos para ir contra Israel, entre Soco y Azeca, en Efes-damim, tierra de Judá. Saúl y los hombres de Israel se juntaron, en el valle de Ela, colocándose en batalla contra los filisteos, cada uno sobre el monte. 1 Sa 17:1-3.

 

En esos días salió del campamento de los filisteos un guerrero, se llamaba Goliat, de Gat, de casi 3 metros de estatura. Su casco era de bronce y su armadura de malla de bronce, pesaba 57 kilos. En sus piernas llevaba protectores de bronce. Y llevaba una jabalina de bronce sobre sus hombros.

 

Entre tanto la asta de su lanza era gruesa, y la punta de hierro de 7 kilos. Delante de él iba su escudero. Goliat se paró y gritó a los escuadrones del ejército de Israel, ¿Para qué se habían puesto en orden de batalla? ¿No soy yo filisteo, y ustedes los siervos de Saúl?

 

Inmediatamente les hostigó este filisteo proponiéndole escoger un hombre entre Israel para pelear con él. Y si él lo vence, Israel será siervo de los filisteos. Y si lo vence a él, los filisteos serán siervos de Israel. Añadió el filisteo, los desafío Israel para mandarme un hombre a pelear conmigo. 1 Sa 17:4-10.

 

Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo. En este momento aparece David, hijo de efrateo de Belén de Judá, de nombre Isaí. Isaí era muy viejo, tenía ocho hijos y en el tiempo de Saúl los 3 mayores lo habían seguido para ir a la guerra. 1 Sa 17:11.

 

Pasó 40 días el filisteo hostigando 2 veces a Israel para que envíen uno a pelear con Él. David era el menor de los hijos de Isaí, se había quedado pastoreando sus ovejas, y su padre lo envió a llevar comida a sus hermanos y preguntar por ellos. Cuando llega y pregunta por sus hermanos escucha y ve al guerrero filisteo y todos le temían. 1 Sa 17:12-26.

 

David al ver todo esto, pregunta y quiere pelear con el filisteo y su hermano mayor se molesta con él. Davis sigue preguntando y lo refirieron a Saul, y lo envió a buscar. Y él le plantea que vencerá al filisteo. Y Saul le refiere que no podrás porque es un muchacho y el filisteo es un experto.

 

Pero David compara la muerte que le daba a un león ó a un oso, para librar a las ovejas de su padre. Siendo ese filisteo incircunciso como uno de ellos. Y David añadió: El Señor, me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará también de la mano de este filisteo. Y Saúl dijo a David: Ve, y que el Señor esté contigo. 1 Sa 17:26-44. 

 

David dijo al filisteo: Tú vienes con espada, lanza y jabalina. Yo vengo en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. El Señor te entregará hoy en mis manos, te derribaré y te cortaré la cabeza.

 

Daré hoy los cadáveres del ejército de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras de la tierra, para que toda la tierra sepa que hay Dios en Israel. Para que sepa toda esta asamblea que el Señor no libra ni con espada ni con lanza. Porque la batalla es del Señor y Él los entregará en nuestras manos. 1 Sa 17:45-51. 

 

Luego al venir contra David él filisteos lo venció, con una onda y piedra. Levantándose los de Israel y los de Judá, gritaron, siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón. David le cortó la cabeza a Goliat y la trajo a Saul. 1 Sa 17:51-58.9. La tribu de Judá y el rey David.

En tiempos del rey David, todo Israel y Judá amaban a David, porque él salía y entraba delante de ellos. 1 Sa 18:16. 

 

Pero cuando David huyó a la cueva de Adulam, a causa de Saul. Porque lo quería matar, el profeta Gad le dijo a David: No estés en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá. Y David se fue, y vino al bosque de Haret. 1 Sa 22:5. 

 

Luego David consultó a Dios, y fue a pelear con los filisteos en Keila. Pero los de Judá tenían miedo. Y no fueron a Keila a pelear contra el ejército de los filisteos. David se fue con todos los que vinieron con él a Judá, siguiéndolo y derrotó a los filisteos. 1 Sa 22:2, 23:3-13. 

 

Entre tanto Saul continúo persiguiendo a David y lo envía a buscar, si posible entre todos los lugares y millares de Judá. Y avisaron a David. Y se fue de Maón de Arabá al sur del desierto, luego a lugares fuertes de En-Gadi.  1 Sa 23:23-29. 

 

Después pensando David, Saul lo mataría algún día, se fue a una ciudad filistea, de Gat, y su rey era Aquis hijo de Maoc. Saul lo supo y no lo busco más. David le pidió un lugar a Aquis, y él le dio a David a Siclag, para morar con su gente, y Siclag vino a ser de los reyes de Judá hasta hoy. 1 Sa 27:1-6. 

 

En este sentido, Aquis fue el único que acogió a David en ciudad filistea. Recordemos el trato del filisteo Goliat, si él era derrotado los filisteos le servirían a Israel. Sin embargo, los filisteos no cumplieron con su trato. Ellos siguen arremetiendo contra ellos. Y Saul como rey no se los exigió.  Más bien procuro ir en contra de David.

 

Mientras Sazón utilizó la fuerza de Dios para vencerlos, David se apegó al poder del Espíritu de Dios para derrotarlo. Judá tal como unos pocos años atrás, cuando los Juzgo Sazón se mantenían todavía con miedo al enemigo, y no bajo el temor a Jehová, a pesar de haber visto toda la derrota a los filisteos por fuerza y poder del Espíritu de Dios.

 

Estando David en Siclag los amalecitas, la saquearon y la quemaron. Y se llevaron todas las mujeres, niños y todo el botín. David al regresar a Siclag, compartió con los ancianos de Judá, sus amigos, enviándoles un presente del botín de los enemigos de Jehová. 1 Sa 30:26. 

 

David consultó a Jehová para ver si subiría a alguna de las ciudades de Judá.  Siendo Hebrón el lugar. Hubo una larga guerra entre Saul y David, pero David se fortalecía. Después de la muerte de Saul, los varones de Judá ungieron a David por rey sobre la casa de Judá. 2 Sa 2:1-4, 3:1. 

 

David trasladando el reino a la casa de Saúl, confirmó el trono sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta Beerseba. En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses. En Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá. 2 Sa 5:5, 3:10. 

 

Después de confirmar el reino David lleva el arca de Dios desde Baala de Judá, para trasladarla a Jerusalén. Cuando la sacaron de la casa Aminad, y bajando la montaña, en la Nacón, muere Uza, al sostener el arca.

 

Por temor David deja el arca de Dios en la casa de Obed-Edom. Después de tres meses la envía buscar para llevarla a la ciudad de David, para una tienda nueva que le había levantado. Porque David vio como Dios había bendecido Obed-Edom, Geteo, de la tribu de Gad. 2 Sa 6:2-16.

 

Dentro de todas las cosas sucedidas al rey David, está el hecho de haber sido el responsable de la muerte de Urías.

 

Después David estuvo de luto por la muerte de Absalón con desconsuelo. Y Absalón había vuelto a Israel en contra del rey. Y Joab general del ejército hizo reflexionar al rey, para hablarles al pueblo. 2 Sa 19.

 

Después los hombres de Israel abandonaron a David, siguiendo a Seba hijo de Bicri; porque este los había influenciado. Más los de Judá siguieron a su rey desde el Jordán hasta Jerusalén. Y Joab siguió a Seba, y una mujer sabia se lo entregó, para que no destruyera a Israel. 2 Sa 20. 

 

En los días de David hubo hambre por tres años. Dios le dijo, después de consultarle, era por causa de los gabaonitas. Al consultar el rey a los gabaonitas, ellos le pidieron 7 varones de Saul, y ellos los holgaron. 2 Sa 21:1-9. 

 

En lo siguiente Jehová se molesta contra Israel, e incitó a David contra ellos, para hacer un censo de Israel y de Judá. Joab dio el censo del pueblo al rey; y fueron los de Israel ochocientos mil hombres fuertes usando espada, y los de Judá quinientos mil hombres. Dios hirió al pueblo de Israel con plaga, ellos suplicaron y cesó la mortandad. 2 Sa 24.

 

En este sentido por el pecado del pueblo de Israel de confiar en la fuerza de su ejército y no en la de Jehová Dios. Dios incitó a David a hacer un censo al pueblo de todo el ejército. David cayó en la tentación de hacer el censo, por el orgullo de medir la fuerza de Judá y de Israel en cuanto a la guerra contra el enemigo.

 

Ya que habían salido victoriosos en batalla, contra los amorreos, moabitas y filisteos. Matando a varios guerreros y mucho ejército. Pero con la autorización de Dios, su enemigo, no humano, provocó el censo, influenciando a David para realizarlo del ejército de Israel.

 

Por tal motivo Dios envió al profeta Gad a David, después de él arrepentirse por haberlo hecho. Para preguntarle ¿Quieres que vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿O huyas tres meses delante de tus enemigos y ellos te persigan? ¿O tres días habrá peste en tu tierra?

 

Entre tanto David siente una gran angustia. Respondiendo a Gad, caigamos en mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas, pero no caiga yo en manos de hombres.

 

Dios ejecutó su castigo sobre Israel por no darle la gloria a Dios correspondiente, corrigiéndolos, le envió una plaga, acabando con mucha gente del pueblo de Israel, unos 70 mil. Con la muerte del pueblo también fue castigado el rey, el cual clamó, e hizo altar. Jehová oyó las súplicas del pueblo y cesó la plaga de Israel.

 

 

 

10. Descendientes del Mesías de la tribu de Judá después del rey David.

Después del rey David reinó su hijo Salomón. Judá e Israel eran muchos, como la arena junto al mar, en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose. Judá e Israel vivían seguros, cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón. 1 Re 4:20, 25. 

 

Luego reinó Roboam sobre Judá, pero el reino fue roto, por causa de Salomón su padre, ya que este siendo viejo dejó la ley, se volvió a los ídolos, y no hizo como su padre David. Castigando su pecado a su hijo Roboam. Y Jeroboam reinó sobre los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá. 1 Re 11:5-6, 12:17.

 

Después de Roboam, reinaron tres de sus hijos y murieron, con un corto reinado, Abiam, Abías y Natán. Porque Jehová castigó a Salomón, pero también a su hijo Roboam por su pecado. Y también castigó a Abiam por su maldad, su corazón no fue perfecto, y anduvo en los pecados de su padre Roboam. 1 Re 15:3.

 

Sin embargo, por amor a David, Jehová Dios le dio una lámpara a Jerusalén. De los hijos de Roboam, solo aparecen Abías y Natán en la genealogía del Mesías. Pero Abiam no. 

 

Después reinó Asa otro hijo de Roboam. Porque Dios había prometido a David, su reino sería estable. Probablemente el cuarto de sus hijos, o nieto, hijo de Natán. A quien no se le conoció su historia, solo se nombra en los profetas, como casa de Natán. 1 Re 15:4, Zac 12:12. 

 

Luego de Asa reinó Josafat su hijo, este hizo alianza y parentesco, con los reyes perversos de Israel. Su hijo Joram quien fue rey aún reinando su padre Josafat y después de muerto su padre siguió reinando.

 

Entre tanto Joram adoptó las costumbres de Acab rey de Israel. Porque tenía por mujer a la hija de Acab, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová. Joram por avaricia dio muerte a todos sus hermanos príncipes hijos de Josafat. 2 Cr 21:4-6. 

 

Por esta razón, Joram mató a sus hermanos probablemente para apropiarse de sus propiedades y riquezas, que les había dado su padre antes de morir.

 

En este aspecto según la variedad en las fechas descritas en las escrituras, explicadas en la cronología. Mainán, Matata y Melea, 3 de los personajes en genealogía de Jesús, descendientes de David, fueron muertos por Joram, y eran mejores que él, así se lo hizo saber Jehová Dios. 2 Cr 21:13.

 

A pesar de este suceso Jehová no quiso destruir la casa de David, a causa del pacto hecho con David, y porque le había dicho, le daría lámpara a él y a sus hijos perpetuamente. 2 Cr 21:7. 

 

Luego Dios unge y levanta a Jehú hijo de Nimsi, hijo de Josafat, y acaba con toda la descendencia de Acab. Y Jehú reinó en Israel. También Jehú mata a Ocozías rey de Judá. Porque Joram se había emparentado con Acab, con su hermana Atalía hija de Omri. Y Atalía había colocado a su hijo Ocozías como rey de Judá.

 

Contrario a toda circunstancia después de la muerte de Ocozías, hijo de Atalía. Este reino duró 7 años usurpando el trono de Judá. Porque el trono no se podía sostener, ya que ella había dado muerte a los príncipes de Judá. Salvándose milagrosamente Joás, nieto de Joram.

 

Cumplido 7 años destronan a Atalía y colocan a Joás de apenas 7 años, quien estuvo escondido por su tía y el sacerdote Joiada. Reino Joás nieto de Joram, hijo de Joacaz ó Ocozías. Luego reinaría Amasías hijo de Joás, siendo las 3ra generación de Joram y cuarta de Josafat.

 

Sin embargo, a pesar de todo lo sucedido, estos reyes descendientes de Joram, Joás y Amasias, se mantuvieron reinando, porque Jehová no quiso destruir a Judá, por amor a David su siervo, porque había prometido darle lámpara a él y a sus hijos perpetuamente. 2 Re 8:19. 

 

Por muchas razones estas 3 generaciones de reyes en Judá, no fueron incluidas en la genealogía del Mesías. Por haberse castigado el pecado de Joram, de Joás y Amasias. Por Atalía usurpar el trono de Judá por 7 años, matando a los príncipes de Judá, después de la muerte de Ocozías su hijo y por no andar en los caminos de David.

 

Luego en la cuarta generación de Joram, nace Uzías rey de Judá, quien sí figura en la genealogía del Mesías. A pesar de Amasías tener otro hijo Azarías, quien años después trata de reinar en Judá. Uzías se mantuvo reinando 52 años. Del rey Uzías nace las siguientes generaciones de reyes.

 

En la cuarta generación de Uzías, después de haber reinado Jotam, Acaz y Ezequías, nace Manasés rey de Judá. Pero Manasés hizo abominaciones y más mal que los amorreos. También hizo pecar a Judá con sus ídolos.

 

Fuera de todo esto, Manasés derramó demasiada sangre inocente, en gran extremo llenando a Jerusalén. Sacrifico a su propio hijo a Baal. Cuanto más los hijos de Judá. Por esta causa Jehová Dios de Israel trajo mal sobre Jerusalén y sobre Judá. Sucesos en la tierra de Judá, difícil de comprender, por el pueblo seguir a Manases, con sus hechos abominables. 2 Re 21:11-16. 

 

Después de Manases, reinó su hijo Amón, quien duró apenas 2 años de rey, por haber hecho como su padre abominación iguales. Conspiró el pueblo contra él. Reinando entonces Josías su hijo, aunque era apenas un muchacho, fue temeroso de Dios, cumpliéndose la profecía sobre él, de hacía unos 190 años. 1 Re 13:2.

 

Por esta causa el rey Josías mandó a reunir a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén, con él. Y fue el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, los moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande.

 

Después de escuchar la lectura de todas las palabras del libro del pacto, hallado en la casa de Jehová. Quitó a los sacerdotes idólatras, puestos por los reyes de Judá anteriores a él. Para quemar incienso en los lugares altos, en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén.

 

Asimismo, hizo a los que quemaban incienso a Baal, al sol, a la luna, a los signos del zodíaco, y a todo el ejército de los cielos. Convocó a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y destrozó los lugares altos donde los sacerdotes quemaban incienso a los Baales, desde Geba hasta Beerseba.

 

Así mismo derribó los altares de la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, colocados a la mano izquierda, a la puerta de la ciudad. Quitó los carros del sol quemando al fuego, también los caballos dedicados al sol, por los reyes de Judá, a la entrada del templo de Jehová, junto a la cámara de Natán-Melec eunuco, el cual tenía a su cargo los ejidos.

 

Además, derribó el rey Josías, los altares, sobre la azotea de la sala de Acaz, construidos por los reyes de Judá.  Los altares hechos por Manasés, en los dos atrios de la casa de Jehová; arrojando el polvo al arroyo del Cedrón.

 

El rey Josías como nunca desde los tiempos de los jueces de Israel, hizo la pascua. Asimismo, barrió a Josías a los encantadores, adivinos, fabricantes de ídolos, y todas las abominaciones de Judá y de Jerusalén. Para dar cumplimiento a las palabras de la ley escritas en el libro, hallado en la casa de Jehová por el sacerdote Hilcías.

 

Pero a pesar de esto, Jehová no desistió de lo determinado sobre Judá, por todas las cosas hechas por Manasés. También por todo lo hecho por Judá, decidió quitar de su presencia a Judá, como había hecho con Israel, desechando la ciudad de Jerusalén, y a la casa donde su nombre estaría. 2Re 23:1-27.

 

Pasados unos 43 años más tarde, Judá fue en cautiverio totalmente por Babilonia. Siendo los dos últimos reyes, Eliaquim y Sedequias hijos de Josías. El rey de Babilonia los hirió y mató en Ribla, en tierra de Hamat, llevando cautivo a Judá de su tierra. Jer 52:27.

 

D. La tribu de Judá después del cautiverio.

Después de 70 años en cautiverio, Ciro rey de Persia, pronunció un edicto por escrito y de palabras. Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado a edificar casa en Jerusalén, en Judá. Esd 1:2. 

 

Regresaron algunos de Judá, con el gobernador Zorobabel a Jerusalén. Jesúa, sus hijos, sus hermanos, Cadmiel, sus hijos, hijos de Judá, como un solo hombre asistían para dirigir, a los que hacían la obra en la casa de Dios, junto con los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos, levitas. Esd 3:9. 

 

1. La tribu de Judá en la profecía.

Con toda conciencia faltó Judá, e Israel, en Jerusalén, cometiendo abominación. Judá no respeto, daño con sus palabras el lugar Santo, el santuario de Jehová amado.  Y se casó con la hija de un dios extraño. Mal 2:11.

 

El pecado de Judá imposible de borrar, escrito con cincel de hierro y con punta de diamante. Esculpido está en su corazón, y en los cuernos de sus altares. Mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera. Estos están junto a los árboles frondosos y en los collados altos.  Jer 17:1-2. 

 

A pesar de su comportamiento, Jehová poseerá a Judá, su heredad en la tierra santa. Y escogerá aún Jerusalén. Porque Belén de Efrata, una ciudad pequeña de las familias de Judá.

 

Pero de esta ciudad salió el Señor, de Israel. Sus salidas fueron desde el principio, desde la eternidad. Y estableció con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto con su sangre y carne. Zac 2:12, Miq 5:2, Jer 31:13. Luc 22:20, 2:4, Mat 2:1.

 

2. La tribu de Judá y el Apocalipsis.

Una de las revelaciones importantes del Apocalipsis, es Jesús, el León de la tribu de Judá, la raíz de David, quien venció para abrir el libro y desatar sus siete sellos, porque a nadie se halló digno de todo Judá e Israel. De la tribu de Judá, doce mil sellados. Apo 5:5, 7:5. 

 

 

 

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